30 septiembre 2018
Como agradecimiento a vuestras felicitaciones por mi 58 cumpleaños os cuentos unas breves historias sabrosas de leer: El Emperador Augusto decía que llegados los hombres
a cincuenta años o por propia voluntad
habían de morir, o habría que matarlos a
la fuerza; opinaba que los que han tenido alguna felicidad, en esta edad llegaban a la cumbre y aquí
terminaba; intuía que a partir de esta edad lo que les pasa a los hombres son
enfermedades graves, muerte de los hijos, pérdidas de hacienda, inoportunidades
de yernos, entierro de amigos, mantenimiento de pleitos, pagar deudas, suspirar por lo pasado, llorar lo presente,
disimular injurias, oir lastimosas noticias
y tener otros infinitos trabajos.
Cayo Cornelio Tácito, en los “ Anales” cuenta que
Pompeyo se encontró un pueblo bárbaro de
los montes Rifeos (Urales) que tenía la
costumbre de no querer vivir más de
cincuenta años y cuando llegaban a esta edad
hacían grandes hogueras y se quemaban vivos en ellas; los hijos,
parientes y amigos hacían una gran
fiesta, comiendo las carnes asadas del muerto;
hacían polvo los huesos y se los bebían mezclados con vino, haciendo
que las entrañas de los hijos fueran los
sepulcros de los padres.
Plutarco dice en el libro “De Exilio,” que los
Tebanos tenían por ley que después de llegar a los cincuenta años de edad, no osase nadie acudir a médico para curarse porque
pensaban que aquella edad no era
ya para vivir más , sino para prepararse cada uno a morir.
Cornelia,
madre de los Gracos, decía a sus hijos
que las personas cuerdas, de
cincuenta años arriba habían de ocupar más sus pensamientos en como recibir la
muerte que no en buscar
recetas para alargar la vida.
Un sabio de
los Garamantes, antiguo pueblo del norte de África, que se enfrentó a Alejandro
Magno, le recordaba a éste las leyes
por las que se regía su pueblo,
remarcando una ley que ordenaba que
ninguna mujer viviera más de cuarenta
años ni ningún hombre más de cincuenta y
si con esa edad no morían de muerte natural eran sacrificados
a los dioses, porque, decía, gran ocasión es
a los hombres viciosos pensar que
han de vivir muchos años.
Ya un poco más acá Schopenhauer dijo: “Al paso que la primera mitad de la vida no
es más que una infatigable aspiración
hacia la felicidad, la segunda mitad, por el contrario, está dominada por un
doloroso sentimiento de temor, porque entonces se acaba por darse cuenta más o
menos clara de que toda felicidad no es más que una quimera, y sólo el
sufrimiento es real”.
Es probable que ni Augusto tuviera razón, ni los Garamantes atinaran, ni los
tebanos anduvieran acertados, ni Cornelia aconsejara bien a sus hijos, ni los
bárbaros de Pompeyo obraran cuerdamente; también erraría Schopenhauer, porque
ni la primera mitad de la vida nos la pasamos buscando la felicidad, ni nos vamos
a pasar el resto con sentimientos de temor y, además, hemos aprendido a no tomárnosla demasiado en serio,
pues no saldremos vivos de ella.
29 septiembre 2018
La mujer pública.
Nuestra profesión sufre la concurrencia de las
mujeres legítimas. La principal diferencia entre estas profesiones consiste en
que nuestras concurrentes trafican al por mayor y nosotras al menudeo. Nosotras
vendemos nuestra mercancía a todo el mundo; ellas la suministran a un
contratista vitalicio, aunque sea tan repugnante siempre como nos lo parezca
breve rato alguno de nuestros clientes.
Dicen que su mercancía es mejor que la nuestra;
puede dudarse de ello al ver el número considerable de casados que vienen a
pedirnos lo que probablemente su legítima no ha podido suministrarle.
En general, las aspirantes al matrimonio tienen en
tan poca estimación su propio valor, que en lugar de hacerse pagar lisa y
llanamente como nosotras, se ven obligadas a presentar un dote, es decir, una
cantidad para darse de balde y con dinero encima. Su valor es, pues, negativo,
menor que nada.”
Paul
Robin: “La mujer pública” 1908.
28 septiembre 2018
Remedio contra la ira.
"Habiendo tratado lo concerniente a la ira, pasemos a
sus remedios. En mi opinión, son de dos clases: unos para no caer en ella,
otros para preservarnos de sus faltas. Así como en la medicina del cuerpo hay
remedios para conservar la salud y otros para restablecerla, así también no son
iguales los medios para repeler la ira y para triunfar de ella. Algunos
preceptos abrazarán la vida entera, y se dividirán entre la educación y las
edades sucesivas. La educación exige especial cuidado, y sus frutos se recogen
en lo porvenir; porque es cosa fácil amoldar los espíritus tiernos aún, y
difícil extirpar los vicios que han crecido con nosotros. La naturaleza de los
espíritus, vehementes es harto ocasionada a la ira; porque así como hay cuatro
elementos, fuego, agua, aire y tierra, existen cuatro potencias
correspondientes, frío, calor, humedad y sequía. De la mezcla de los elementos
resulta la variedad de parajes, animales, cuerpos y costumbres, arrastrando a
los espíritus diferentes inclinaciones, según la fuerza del elemento que en él
domina. por esta razón decimos que tales regiones son húmedas o secas, frías o
cálidas. Las mismas diferencias se encuentran entre los animales y entre los
hombres.”
Séneca:
“ De la ira”
27 septiembre 2018
Tres maneras de alcanzar la felicidad.
“O bien se pretende poder conseguir la felicidad en
el mundo tal como es, en la vida actual e individual, sea por el libre
ejercicio de los sentidos, la riqueza y la variedad de las sensaciones, sea por
el desarrollo de las altas facultades del espíritu, el pensamiento, la ciencia,
el arte y las nobles emociones que de él resultan, sea por la actividad
heroica, el gusto de la acción, la pasión del poder y de la gloria. O bien se
aplaza la idea de la felicidad, se la considera realizable para el individuo en
una vida trascendente después de la muerte; es la esperanza en que se precipita
la mayoría de los que sufren, los pobres, los despreciados del mundo, los
desheredados de la vida; es el asilo abierto por las religiones y
particularmente por el cristianismo a las miserias irremediables y a los
dolores sin consuelo. O bien, en fin, abandonando el más allá trascendental, se
concibe un más allá terrestre, un mundo
mejor que el mundo actual, que cada generación prepara sobre la tierra por sus
trabajos y sus fatigas. Se hace el sacrificio de la felicidad individual para
asegurar la llegada de ese nuevo ideal, se eleva uno al olvido de sí mismo, a
la conciencia y a la voluntad colectivas, se goza con la idea de esa dicha por
la cual se trabaja y que otros disfrutarán, lo desea uno así para sus
descendientes, y se embriaga uno con esa idea y con los sacrificios que reclama.
Este noble sueño de la dicha de la humanidad futura sobre la tierra por los
descubrimientos de las ciencias, por las aplicaciones de la industria, por las
reformas políticas y sociales, es la filosofía del progreso, que en algunos
espíritus entusiastas se convierte en una religión.”
Erasmo
Maria Caro: “El pesimismo en elS. XIX”
26 septiembre 2018
Dulce es gozar de los bienes presentes y cruel desear los de fuera.
“No aspires a ganancias ilícitas, porque equivalen a
la ruina. Ama al que te ame, ayuda al que te ayude, da al que te dé; pero no des
nada a quien no te dé nada. Se da, en efecto, al que da; pero nadie da a quien
no da nada. Buena es la liberalidad; pero la rapiña es mala y mortal. Si
alguien da, aunque sea mucho, y por su propio impulso, se alegra de dar y está
contento de ello en su corazón; pero el que roba escudándose en su impudicia,
aunque sea poco, queda con el corazón desgarrado, porque si añades lo poco a lo
poco, pero frecuentemente, pronto lo poco se hará mucho. El que añade a lo que
posee, evitará el hambre negra. Lo que está seguro en casa no inquieta al amo.
Más vale que esté todo en casa, ya que lo que hay fuera está expuesto. Dulce es
gozar de los bienes presentes y, cruel desear los de fuera. Te aconsejo evitar
todas estas cosas.”
Hesiodo :“ Los trabajos y los días”
25 septiembre 2018
Einstein y los Derechos Humanos.
“La existencia y la validez de los
derechos humanos no están escritos en las estrellas. Los ideales sobre la
conducta mutua de los seres humanos y la organización más acorde de la
comunidad, los concibieron y enseñaron individuos ilustres a lo largo de toda
la historia. Estos ideales y creencias derivados de la experiencia histórica,
el anhelo de belleza y armonía fueron aceptados muy pronto por el hombre. . . y
pisoteados siempre por la misma gente impulsada por la presión de sus instintos
animales. Una gran parte de la historia exhibe la lucha en favor de esos
derechos humanos, una lucha eterna en que la que no se producirá nunca una
victoria decisiva. Sin embargo, desfallecer en esta tarea significaría el hundimiento
de la sociedad”
Albert
Einstein: “Mis creencias”.
24 septiembre 2018
Dia mundial de la investigación del cáncer.
"El cáncer es una enfermedad penosa en que el enfermo
pasa su vida desgraciada en continuos tormentos: hasta que al fin espira en
las agonías del dolor, sin encontrar a su mal otro alivio que el opio. Algunos
ignorantes o charlatanes engañan al vulgo, haciéndole creer que habían
encontrado el específico para esta enfermedad cruel: y los enfermos, seducidos
con las promesas consoladoras que les hacen, aumentan sus males con el mal sabor
de remedios ponzoñosos, sin experimentar el más pequeño alivio en sus dolores.
Sin embargo, estos ignorantes quieren hacer creer que han curado esta enfermedad:
citando hasta las personas que la padecían, y lo atestiguan: y como el pueblo
cree sin pararse a reflexionar pondera estas supuestas curaciones, y el remedio logra hacerse famoso. El mas ligero examen basta para desengañar a los
que en esta parte tienen algún conocimiento: los bultos que salen en las
glándulas, se curan por medio de disolventes dispuestos para el caso; estos
cánceres, pues, de que hablan los charlatanes no eran otra cosa que unos bultos
que hubieran al fin podido degenerar en cáncer. Los hombres instruidos, y que
saben pensar, siguen otro método distinto; observan los progresos del mal, los
efectos de los diferentes remedios que aplican, y manifiestan modestamente el
resultado de sus observaciones. El ilustre Stork ha encontrado en la cicuta,
tomada en polvo o en extracto, el único remedio con que hasta ahora se ha
conseguido, si no curar siempre el mal, por lo menos moderarlo.
Es cosa probada que el cáncer incipiente se ha
curado algunas veces, y en otras se ha impedido su progreso con la cicuta
tomada interiormente, y mezclada con mercurio; el cual se aplica también exteriormente.
Se debe entender que hablamos del cáncer oculto y poco doloroso; principalmente
cuando tiene alguna complicación venérea."
Jorge
Buchan: “Medicina doméstica o tratado completo de método de precaver y curara
las enfermedades con el régimen y medicinas simples” 1818
23 septiembre 2018
¿Se repetirá la historia?
La falta de recursos de las pequeños pueblos rurales y la consiguiente
imposibilidad en que se han encontrado
de procurar a sus hijos la más
rudimentaria e incompleta educación, lo mismo que de atender al cuidado y curación de los enfermos pobres,
mientras que la administración no tomó a su cargo estos importantísimos
servicios, explica, suficientemente a nuestro
juicio, la razón de que la caridad cristiana haya procurado acudir al
remedio de tan apremiantes necesidades, con el crecido número de fundaciones
piadosas que en la provincia han existido consagradas a estos elevados fines.
Policarpo Mingote y tarazona: Guia
del viajero en León y su provincia. 1879.
21 septiembre 2018
Tener compasión de los afligidos.
“Humana cosa es tener compasión de los afligidos, y
aunque a todos conviene sentirla, más propio es que la sientan aquellos que ya
han tenido menester de consuelo y lo han encontrado en otros: entre los cuales,
si hubo alguien de él necesitado o le fue querido o ya de él recibió el
contento, me cuento yo. Porque desde mi primera juventud hasta este tiempo
habiendo estado sobremanera inflamado por altísimo y noble amor (tal vez, por
yo narrarlo, bastante más de lo que parecería conveniente a mi baja condición
aunque por los discretos a cuya noticia llegó fuese alabado y reputado en
mucho), no menos me fue grandísima fatiga sufrirlo: ciertamente no por crueldad
de la mujer amada sino por el excesivo fuego concebido en la mente por el poco
dominado apetito, el cual porque con ningún razonable límite me dejaba estar
contento, me hacía muchas veces sentir más dolor del que había necesidad. Y en
aquella angustia tanto alivio me procuraron las afables razones de algún amigo
y sus loables consuelos, que tengo la opinión firmísima de que por haberme
sucedido así no estoy muerto.”
Giovanni
Boccaccio: Decamerón
20 septiembre 2018
Para qué sirve "saber".
"La mayoría de la gente piensa, efectivamente,
sobre el saber lo siguiente: Que no es algo eficaz, ni algo que rige, ni algo
que manda. Antes bien, está convencida de que, muchas veces, aun dándose en un
hombre el saber, no es su saber el que manda, sino otra cosa: unas veces la
pasión, otras el placer, otras la tristeza; a veces el amor, frecuentemente el
temor. En una palabra, consideran, sin más, el saber como algo traído y llevado
por todo lo demás, igual que un esclavo."
Platón. "Protágoras"
Platón. "Protágoras"
19 septiembre 2018
El vicio de la envidia.
“Pocos hombres hay en que concurran todos los vicios
y muchos menos son los que del todo carecen de ellos, y si algún hombre hay que
sea bueno es envidiado, y si es malo es envidioso; por manera que con el vicio
de la envidia o hemos de perseguir o ser de ella perseguidos. Podemos nos
guardar del mentiroso con él no hablando; del soberbio, con él no nos
igualando; del perezoso, con él no parando; del lujurioso, con él no
conversando; del goloso, con él no comiendo; del furioso, con él no riñendo, y
del avaro ninguna cosa le pidiendo; mas del envidioso, ni abasta huirle ni
menos halagarle. Es tan esento el vicio de la envidia, que no hay homenaje que
no escale, ni muro que no derrueque, ni mina que no contramine, ni potencia que
no resista, ni hombre a quien no acometa”.
Fray
Antonio de Guevara. “Epístolas familiares”. Libro I.
18 septiembre 2018
¿Qué somos?.
"Qué somos nosotros, qué es nuestro carácter
sino la condensación de la historia que hemos vivido desde nuestro nacimiento,
antes de nuestro nacimiento incluso, dado que llevamos con nosotros
disposiciones prenatales? Sin duda no pensamos más que con una pequeña parte de
nuestro pasado; pero es con nuestro pasado todo entero, incluida nuestra
curvatura de alma original, como deseamos, queremos, actuamos... "
Henri
Bergson: “Memoria y vida”
17 septiembre 2018
Locura y civilización.
"La locura no se puede encontrar en estado
salvaje. La locura no existe sino en una sociedad, ella no existe por fuera de
las formas de la sensibilidad que la aíslan y de las formas de repulsión que la
excluyen o la capturan. Así, se puede decir que en la Edad Media, y después en
el Renacimiento, la locura está presente en el horizonte social como un hecho
estético o cotidiano; después en el siglo XVII, a partir del internamiento, la
locura atraviesa un periodo de silencio, de exclusión. Ella ha perdido esa
función de manifestación, de revelación que tenía en la época de Shakespeare y
de Cervantes (por ejemplo, Lady Macbeth comienza a decir la verdad cuando
deviene loca), ella deviene irrisoria, falaz. Finalmente, el siglo XX somete la
locura, la reduce a un fenómeno natural, la liga a la verdad del mundo. De esta
toma de posesión positivista debían derivar, de una parte, la filantropía
despreciadora que toda psiquiatría manifiesta frente al loco y, de otra parte,
la gran protesta lírica que se encuentra en la poesía desde Nerval hasta
Artaud, y que es un esfuerzo por volver a dar a la locura una profundidad y un
poder de revelación que habían sido aniquilados por el internamiento.
Michel Foucault : “Locura y civilización”
14 septiembre 2018
¡Más adelante!
¡Piu Avanti!
No te des por vencido, ni aún vencido,
no te sientas esclavo, ni aún esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y arremete feroz, ya mal herido.
Ten el tesón del clavo enmohecido
que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;
no la cobarde intrepidez del pavo
que amaina su plumaje al primer ruido.
Procede como Dios que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua y no la implora...
¡Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza!
Pedro
Bonifacio Palacios (Almafuerte) “Siete
sonetos medicinales”
13 septiembre 2018
Cuando la depresión era acedia y la medicina religión.
“Muchas veces nos entristecemos y padecemos algún
asco a los preceptos, exhortaciones, consejos, oraciones y otras virtudes, y
esta tristeza es la que se llama acedia o pereza. Nace esta acedia del
demasiado apego a las cosas temporales y deleites de la vida presente, y del
miedo y horror que contemplamos en el camino de la bienaventuranza. Es pecado
mortal de su naturaleza la acedia, porque es contra la caridad propia; puede
ser venial cuando falta el lleno consentimiento, y cuando la materia es leve, v.
g. cuando el hombre se entristece, no del bien espiritual porque es espiritual,
sino es por razón de alguna circunstancia de lugar o tiempo, como el que siente
ayunar en día de fiesta, o decir Misa a las doce, u otro motivo accidental. Finalmente,
cuando la acedia es del bien espiritual absolutamente, y con lleno
consentimiento, siempre es pecado mortal.”
Diego de Torres Villarroel: “Tratados físicos, médicos y
morales, vida natural y católica”. Tomo IV. 1794
12 septiembre 2018
¡Contéstale, si puedes!.
"Si la existencia del analfabetismo se debe a
la miseria, ¿por qué regiones ricas, como Cataluña y Levante tienen más
analfabetos que otras relativamente más pobres, como Castilla la Vieja y León?
Si la razón de aquél hay que buscarla en el carácter de la raza, ¿por qué el
español que emigra a América se instruye allí tanto y tan bien como los demás
inmigrantes? Cuando se aduce como explicación el carácter agrícola y rural de
nuestro pueblo, ¿por qué provincias como las de Álava y Palencia tienen menos
analfabetos que las de Vizcaya y Barcelona? Y si se arguye la falta de medios
de comunicación, ¿a qué se debe que el analfabetismo esté más desarrollado en
Málaga o Alicante que en León o Zamora?
Lorenzo
Luzuriaga "El analfabetismo en España" ( 1926)
11 septiembre 2018
El colmo de la ingratitud, la muerte más miserable.
“ Porque ¿qué clase de justicia es aquella que
permite que cualquier aristócrata, banquero, financiero -u otro de esos que no hacen nada, o nada que
tenga gran valor para el bien público- lleve una vida holgada y suculenta, en
el ocio o en ocupaciones superfluas, al paso que el obrero, el carretero, el
bracero y el labriego han de trabajar tan dura y asiduamente como bestias de
carga -a pesar de que su labor sea tan útil que sin ella ningún estado duraría
ni un año-, soportando una vida tan mísera que parece mejor la de los burros,
cuyo trabajo no es tan incesante y cuya comida no es mucho peor, aunque el
animal la encuentre más grata y no tema el porvenir? Más a los obreros aguijonéalos la necesidad de
un trabajo infructuoso y estéril y los mata la premonición de una vejez
indigente, puesto que el jornal cotidiano es tan escaso que no basta para el
día, imposibilitando que puedan aumentar su fortuna guardando algo cada día
para asegurar su vejez. ¿No es ingrato e inicuo el estado que a los nobles -así
los llaman-, a los banqueros y demás gente holgazana o aduladora, les prodiga
tantos placeres frívolos y sofisticados y tantas riquezas, al paso que mira
impasible a los campesinos, carboneros, peones, carreteros y obreros, sin los
cuales no existiría ningún estado? Tras abusar de su trabajo mientras están en
sus mejores años, el estado -cuando más tarde están abrumados por los años o
por una enfermedad que los priva de todo-, olvidándose de tantos desvelos, de
tantos servicios prestados por ellos, los recompensa, en el colmo de la
ingratitud, con la muerte más miserable”.
Tomás Moro (1478-1535) "Utopía"
10 septiembre 2018
Temperamento y salud de los leoneses/as (S. XIX)
El temperamento predominante en los naturales es el
linfático, pero muy combinado y auxiliado del nervioso: así que no se ven aquí
esas formas mórbidas y sin expresión; al contrario, la sensibilidad es muy impresionable,
y las facultades intelectuales desenvueltas. Hay muchos vicios escrofulosos,
algunos herpéticos, bastantes raquitis, muchas caries dentarias, pero pocas tisis
pulmonares.
Las enfermedades mas comunes son las afecciones catarrales
y reumáticas, las fiebres intermitentes, las remitentes y continuas que
degeneran fácilmente en tifoideas, las erisipelas, los infartos crónicos de las visceras del vientre, y todo género de neuralgias.
Vicente
Diez Canseco. “Historia de la epidemia de viruelas que reinó en León en el invierno de 1862 a 63” ( Este
genial médico, escritor y político nació en Genicera en 1813)
09 septiembre 2018
El perfil psicológico de los madrileños/as. (S.XVIII)
"El físico de los madrileños alcanza, salvo las
naturales excepciones, escaso desarrollo, siendo los hijos de la capital
pequeños, delgados, de complexión débil pero de fisonomía expresiva, de aspecto
agradable y de ingenio feliz, de que sin duda les proviene el calificativo
vulgar de gato de Madrid.
El madrileño ha sido siempre poco sufrido en materia
de abusos del poder, y en unión de las demás villas y ciudades de España se
alzaron sus hijos en la época de las Comunidades contra la rapacidad de los
flamencos, el despotismo de los nobles y la
tiranía del monarca.
Ahora bien; si como ha dicho un ilustrado autor, el
pueblo español con la misma presteza que se inflama se apaga, el pueblo
madrileño es el más claro reflejo del pueblo español, pues en él la ira está
siempre próxima a la calma, el llanto siempre cerca de la risa, la tragedia
siempre vecina del sainete.
Cuando no puede el madrileño empuñar la navaja
esgrime la sátira, y cuando no puede disparar un fusil dispara un epigrama.
Ni el rigor
le doma, ni el castigo le aterra, ni la muerte le espanta. Es valiente y
generoso; desprendido hasta la demasía; amigo de fiestas, hasta la exageración,
y tan entusiasta de su patria como enemigo de todo lo extranjero.
La madrileña es notable por sus delicadas formas,
por su andar garboso, por su flexible talle, por su natural despejo, y por
cierta gracia particular que hacen de ella un resumen y compendio de la
andaluza, la valenciana y la hija de Castilla."
E. Rodríguez Solís “ Historia de la prostitución en
España y América” Tomo II
08 septiembre 2018
El suyo, siempre malo....
“Al Manzanares bajaban las doncellas en busca de
marido; las casadas a trocar el suyo, que siempre juzgaban malo, por otro al
que profetizaban bueno y perfecto; las viudas en busca de un cónyuge, que
reemplazara al que habían perdido, afirmando, contra la opinión que dejamos
expuesta de las casadas—en la apariencia, porque en el fondo eran del mismo
parecer,—que nunca el nuevo sería tan bueno como el antiguo; también bajaban
las viejas, ya para recordar tiempos mejores, ya porque rebozadas con el manto
y desfiguradas con los afeites esperaban dar gato por liebre a algún
desdichado.”
E. Rodríguez Solís “ Historia de la prostitución en
España y América” Tomo II
07 septiembre 2018
La vida real en tiempos de la felicidad.
La tesis de
este libro es que no existe tal ciencia d e la felicidad y que su discurso no conduce a una vida con más
sentido, ni individual ni colectivo. Escrito por psicólogos de distintas
especialidades, este volumen aporta una crítica integral de la psicología y de la ideología positivas d e nuestro
tiempo.
Sin dejar de reconocer la racionalidad de la psicología positiva, muestra la inconsistencia de
sus fundamentos y hallazgos científicos.
Más que una ciencia, el sentido de la psicología positiva se enmarca en una
tradición ideológica muy peculiar (norteamericana, individualista y
neoliberal). Por ello, la psicología positiva encierra su propio camino de
servidumbre en el mundo del trabajo y de la nueva empresa. En definitiva, se
propone un enfoque alternativo –sin recetas ni promesas- sobre la cuestión de
la felicidad y su función en nuestras
vidas.
06 septiembre 2018
Riqueza y desgracia.
"De que la riqueza no es la felicidad, ni la pobreza
la desgracia, se ven pruebas por todas partes. Observa cualquiera diversión en
que haya ricos y pobres, y verás que la alegría está en razón inversa del
precio de las localidades; que los que han pagado poco se divierten, y los que
se aburren y se hastían están siempre entre los que ocupan los asientos más
caros. En los paseos puedes hacer la misma observación: el aire de tristeza
suele aumentar con el precio del traje, y casi nunca se ven alegres más que los
pobres y los niños".
Concepción arenal " La cuestión social"
05 septiembre 2018
"No pudiendo matarme mis enemigos, vine a morir a manos de médicos"
El emperador Aureliano murió de sesenta y seis años,
en los cuales todos jamás se purgó, ni se sangró, ni medicó, sino que cada año
entraba en el baño, cada mes hacía un vómito, cada semana dejaba de comer un
día y cada día se paseaba una hora. El emperador Adriano, como en su mocedad
fuese voraz en el comer y desordenado en el beber, vino en la vejez a ser muy
enfermo de la gota y mal sano de la cabeza, por cuya ocasión andaba cargado de
médicos y experimentando muchas medicinas. Si alguno quisiere saber el provecho
que las medicinas le hicieron, y los remedios que los médicos le hallaron,
podráse conocer en que a la hora que falleció mandó poner estas palabras en su
sepulchro: «Perii turba medicorum». Como si más claro dijera: «No me habiendo
podido matar mis enemigos, vine a morir a manos de médicos». Del emperador
Galieno cuentan una cosa digna, por cierto, de saber, y graciosa de oír, y es
que estando aquel príncipe malo, y muy malo, de una ciática, como un gran médico
le curase, y mil experiencias en él hiciese sin le aprovechar cosa, llamóle un
día el emperador y dijole: «Toma, Fabato, dos mil sextercios, y has de saber
que si te los doy no es porque me curaste, sino porque nunca más me cures».
¡Oh, a cuántos y cuántos médicos podríamos hoy decir lo que dixo el emperador
Galieno a su médico Fabato, los cuales, si no se llaman Fabatos, los podríamos
llamar con razón bobatos, porque ni conoscen el humor de que la enfermedad
peca, ni aplicar la medicina necesaria.
Antonio de Guevara. "Epsitolas familiares " Libro I"
04 septiembre 2018
Otra barbarie: "el loco por la pena es cuerdo".
"Otra clase de infelices, los dementes, han sido
también víctimas de preocupaciones fatales; en sus crueles torturas como en
todos los grandes dolores de la humanidad, la ignorancia puede reclamar su
desdichada parte. El plan curativo de la enajenación mental partía de este
principio. El loco por la pena es cuerdo, y la práctica correspondía
perfectamente a esta horrible teoría. El mísero demente era conducido a un
hospital donde le esperaba una jaula, el palo, la correa, el hierro y el
aislamiento que basta por sí solo para privar de razón a los que la tienen más
cabal. Si la locura no se consideraba como un crimen, se trataba como tal,
dejando su castigo a discreción de hombres brutales y desalmados. Ni los cabos
de vara en presidio, ni los domadores de fieras, pueden darnos idea de lo que
era un loquero. Armado con el duro látigo y con un corazón más duro todavía,
arrojaba a sus víctimas la comida entre imprecaciones, y golpes. Perverso e
inexorable, podía ejercer las mayores crueldades impunemente, los que habían de
quejarse estaban locos: la persona más cabal perdería la razón, si recibiera el
tratamiento que se daba en España a los dementes. Y esto no sucedía allá en
tiempos bárbaros, en el siglo XIX, y los que no somos muy viejos, hemos podido
ser testigos de escenas horribles, cuyo solo recuerdo estremece e indigna, de
crímenes sin nombre y de tal género, que no pueden escribirse sin faltar a la
decencia y al pudor."
Concepción Arenal. “La beneficencia, la filantropía
y la caridad”
03 septiembre 2018
Frenología/neurociencias.
“Científicamente, la frenología es hoy un empirismo
completamente abandonado. La moderna fisiología cerebral ha venido a
destronarla en el ánimo de los mismos materialistas, sin que por eso haya
adelantado gran cosa en la absurda empresa de encasillar y clasificar
minuciosamente las facultades anímicas, cuanto menos distinguirlas por signos
exteriores, ni fundar en tal distinción un sistema de predicciones, nueva
especie de charlatanería nigromántica. Si esto la ha desacreditado entre los
hombres de ciencia, entre los creyentes y filósofos espiritualistas contribuyó
a hacerla sospechosa, muy desde sus comienzos, y, no obstante, las
explícitas protestas del mismo Gall contra toda interpretación materialista, la
declarada tendencia del sistema a confundir la pasividad orgánica con la actividad intelectual y moral del hombre;
de donde fácilmente nacían consecuencias destructoras del libre albedrío y de
la responsabilidad moral, sometida a propensiones físicas ineludibles. Lo
cierto es que, desde Broussais y sus discípulos, la frenología degeneró
rápidamente en una forma popular y aun callejera del materialismo y del
fatalismo.”
Marcelino Menéndez Pelayo “Historia de los heterodoxos
españoles”. Libro VIII
02 septiembre 2018
La salud de los labradores.
“Los labradores, especialmente de nuestras villas y
aldeas, son robustos, sanguíneos, de pecho ancho, de músculos muy pronunciados,
de estatura promediada, no viéndose entre ellos por lo común tallas
descompasadamente altas o excesivamente pequeñas. En ocho años que he ejercido
la profesión en pueblos exclusivamente agrícolas, en las muchas consultas que
he despachado aquí de aldeanos, y en las salidas que constantemente hago, he tenido ocasión de
observar, que las enfermedades, de que se ven más frecuentemente acometidos,
son todas las inflamatorias, especialmente pulmonía?, pleuresías, anginas
tonsilares, reumatismos, fiebres agudas, inflamatorias, gástricas o catarrales,
y erisipelas: no dejan de ser bastante comunes las escrófulas en las primeras
edades, que desaparecen en la juventud: son raras las tisis, los infartos
hepáticos, las afecciones del aparato génito-urinario y los herpes: son casi
desconocidas la sífilis, las alteraciones mentales y las neurosis: pero es muy común el asma, tanto
espasmódica como húmeda.”
Vicente Diez Canseco. “Historia de la epidemia de
viruelas que reinó en León en el
invierno de 1862 a 63” ( Este genial médico, escritor y político nació en Genicera
en 1813)
01 septiembre 2018
Los leoneses no tenemos abuela.
"De veras puedo decir que no
fui a León tanto con espíritu de holgazana, cuanto de curiosa de ver cuántos
grados de verdad me trataban los leoneses que posaban en mi mesón, los cuales
noche y día se estaban contando las grandezas de León. Y leonés sé yo que, por
contarme toda una noche las excelencias de la Fuente del Piojo, dejó de dar de
cenar a su mula. ¡Miren con qué ansia estaría la pobre acémila de que su amo
acabase de espulgar los piojos de aquella fuente! No he visto hombres más
moridos de amores por su pueblo, y es de manera que donde quiera que se halla
un leonés, le parece que la mitad de la conversación en que se halla se debe de
justicia a la corona y corónica de León. En esto, todos tienen una pega:
paréceles a los leoneses que alabar otro pueblo y no a León es delicto contra
la corona real."
Francisco López de Úbeda: "La pícara Justina"