el cazurro ilustrado

19 noviembre 2017

20 de Noviembre. Día de la infancia.

Estimad@ niñ@ que te ha tocado vivir en esta sociedad posmoderna, te conviene saber que a pesar de los avances en las ideas, el “pesimismo metodológico” propio de la tradición judeo-cristiana y musulmana también (inquisición, guerras santas, cruzadas, cilios, penitencias, exorcismos, excomuniones y hogueras) va a estar presente en muchas de las actuaciones de los adultos que se encargan de tu educación. El propio Freud te describió como “perverso polimorfo” y aún hoy hay seguidores y hasta defensores acérrimos de sus ideas.
Nadie te lo dirá, pero puede ocurrir que tengas un padre sometido al castigo de unas circunstancias laborales adversas, una madre que arrastra las mismas circunstancias a las que se añaden permanentemente y por doquier su autoimagen negativa, sus ideas de inferioridad o unas relaciones de pareja en continuas desavenencias y conflictos, en discusiones y envenenamientos; lo cotidiano en estas familias será lo aversivo, por mucho que se empeñen en dibujar imágenes idílicas . En tal situación o en tal estado cualquier comportamiento anormal o irregular que muestres puede desencadenar en ellos una tempestad emocional; esta zozobra puede elicitar la agresión y el castigo, por mucho que se legisle en su contra. Arrepentirse de inmediato, comprobar que la reacción ha sido desproporcionada, nada resolverá ; provocará sentimientos de culpa, que no es otra cosa que echar más leña al fuego, se tratará de más emoción, de más imprevisibilidad, de más susceptibilidad para responder al menor toque.
Tu comportamiento infantil puede considerarse como espejo del entorno socioeducativo en el que vives, por mucho que se empeñen en acusar a los genes, a los instintos o a constructos como la personalidad, el temperamento... .
Has de saber, que todo niño, por perverso que sea, por anormalmente que se comporte, con toda seguridad cuenta en su actuación cotidiana, en su conducirse habitual, con muchos más actos considerados como positivos, correctos o adaptados que con conductas calificadas de incorrectas anómalas o negativas. El mero hecho de vivir y desarrollarse entre seres humanos conlleva el aprendizaje de múltiples comportamientos de todo orden que forman parte de lo establecido por la comunidad en cuestión.
Pero has de saber, estimado niño, que como es lo “natural”, se juzgará como si de algo congénito se tratara. Se atenderá sistemáticamente a lo “anómalo” de tu comportamiento y la ocupación básica se centrará en suprimir, eliminar el “ mal comportamiento” y los comportamientos correctos pasarán a un segundo o tercer término y serán aciagamente relegados e ignorados.
Tienes que saber, estimado niño, que cuando te conduzcas satisfactoriamente no harás sino cumplir con tu obligación, con tu deber. Tus “ buenos comportamientos”, tus conductas “normales” ni se apreciarán , ni se les dará importancia, ni se les otorgará mérito. Sólo interesarán si están ausentes. Los efectos que te lloverán por esta actitud de los adultos serán el incremento de la ansiedad, la desorganización del comportamiento, el empeoramiento de tu autoimagen y la probabilidad de recibir castigo, desaprobación o estimulación aversiva. Esto llevará a los adultos a no experimentar gratificación alguna a través de la relación establecida contigo ; sólo van a contar con la mísera satisfacción o consuelo de la supresión a corto plazo de algún comportamiento problemático. Ni siquiera se congratulará consigo mismo por esos aspectos positivos que posee tu comportamiento y que bien pudieran ser fruto de su personal actuación.
Has de saber, estimado niño, que el énfasis reiterado sobre lo que se hace mal y sobre la prohibición tendrá consecuencias claramente frenadoras sobre tu desarrollo , pero ha de saber tu educador, padre o maestro que tus conductas adaptadas y satisfactorias, precisan del reforzamiento para mantenerse y evolucionar positivamente, a pesar de las ideas simplistas, maniqueas, parciales, reduccionistas e interesadas que abundan en el mercado educativo.
Has de saber, estimado niño, que tu estabilidad emocional futura como adulto, no depende de que carezcas de experiencias aversivas en tu infancia, sino más bien de que si las tengas aunque, claro está, dentro de unos límites, esporádicas, previsibles y puntuales, por mucho que se empeñen en hacerte creer que en la vida todo es de color de rosa .
Y, Por último, en este día universal de la infancia, has de saber que hacer lo que se debe hacer y dejar de hacer lo que es preciso dejar de hacer, conlleva casi siempre desasosiego, dolor y esfuerzo. Por mucho que se empeñen en hacerte creer que en esta vida todo es posible, tendrás que aprender que muy pocas cosas son probables.

11 noviembre 2017

San Martín de Tours, patrón de Valverde de Curueño.

Hoy nos acordamos en Valverde de Curueño de nuestro patrón, San Martín de Tours.  El mismísimo  Cervantes, en el Quijote, hizo mención de él en el Capítulo LVIII. Que
trata de cómo menudearon sobre don Quijote aventuras tantas, que no se daban vagar unas a otras.
“En estos y otros razonamientos iban los andantes, caballero y escudero, cuando vieron, habiendo andado poco más de una legua, que encima de la yerba de un pradillo verde, encima de sus capas, estaban comiendo hasta una docena de hombres, vestidos de labradores. Junto a sí tenían unas como sábanas blancas, con que cubrían alguna cosa que debajo estaba; estaban empinadas y tendidas, y de trecho a trecho puestas. Llegó don Quijote a los que comían, y, saludándolos primero cortésmente, les preguntó que qué era lo que aquellos lienzos cubrían.
Uno dellos le respondió:
-Señor, debajo destos lienzos están unas imágines de relieve y entabladura que han de servir en un retablo que hacemos en nuestra aldea; llevámoslas cubiertas, porque no se desfloren, y en hombros, porque no se quiebren.
-Si sois servidos -respondió don Quijote-, holgaría de verlas, pues imágines que con tanto recato se llevan, sin duda deben de ser buenas.
-Y ¡cómo si lo son! -dijo otro-. Si no, dígalo lo que cuesta: que en verdad que no hay ninguna que no esté en más de cincuenta ducados; y, porque vea vuestra merced esta verdad, espere vuestra merced, y verla ha por vista de ojos.
Y, levantándose, dejó de comer y fue a quitar la cubierta de la primera imagen, que mostró ser la de San Jorge puesto a caballo, con una serpiente enroscada a los pies y la lanza atravesada por la boca, con la fiereza que suele pintarse.
Toda la imagen parecía una ascua de oro, como suele decirse. Viéndola don Quijote, dijo:
-Este caballero fue uno de los mejores andantes que tuvo la milicia divina: llamóse don San Jorge, y fue además defendedor de doncellas. Veamos esta otra.
Descubrióla el hombre, y pareció ser la de San Martín puesto a caballo, que partía la capa con el pobre; y, apenas la hubo visto don Quijote, cuando dijo:
-Este caballero también fue de los aventureros cristianos, y creo que fue más liberal que valiente, como lo puedes echar de ver, Sancho, en que está partiendo la capa con el pobre y le da la mitad; y sin duda debía de ser entonces invierno, que, si no, él se la diera toda, según era de caritativo.
-No debió de ser eso -dijo Sancho-, sino que se debió de atener al refrán que dicen: que para dar y tener, seso es menester.

Rióse don Quijote ...”

04 noviembre 2017

La mejor patria es la del lector.

Si escribiera : “Existe, sin duda, una nación (o nacionalidad, o patria) que posee todas las supremas virtudes que cada una de las naciones (o nacionalidades o patrias) de España quieren atribuirse para sí, y esta nación ( o nacionalidad o patria) es aquella a la que pertenece el lector”, es altamente probable que el lector vasco  se sintiera totalmente satisfecho al ver que reconozco la superioridad de la nación  vasca; si fuera catalán me daría las gracias por reconocer la  superioridad de la nación catalana; si fuera leonés  me agradecería que  confirmara la superioridad de la nación leonesa; y así sucesivamente lo haría cada lector  con la región  a la que pertenece; así pues, todos empatados en chauvinismo.

31 octubre 2017

Días de todos los santos, muertos, difuntos y curiosos enterramientos.

 En estas fechas acudimos a los cementerios para recordar y honrar  a nuestros difuntos. Conviene, para no perder perspectiva, echar un vistazo a  lo que Herodoto, San Jerónimo y otros ilustres narradores de la vida y costumbres de los diferentes pueblos de la antigüedad, contaron de  las diversas maneras que hubo de enterrar a los muertos las cuales, además de curiosas, no dejan de estar en el origen de los distintos modos de inhumar cadáveres que existen en la actualidad.
Cuentan que los Salaminos enterraban a sus muertos de espaldas a los agarenos, que eran sus mortales enemigos; de manera que la enemistad que había entre ellos, no sólo duraba toda la vida, sino que se mostraba hasta en la sepultura. 
Los Masagetas, cuando moría un hombre o una mujer, le sacaban toda la sangre de las venas y, juntos todos sus parientes, bebían la sangre y después enterraban el cuerpo. 
Los Hircanos lavaban los cuerpos de los muertos con vino, los untaban con aceite oloroso, después que los parientes habían llorado y enterrado los cuerpos de los muertos, guardaban aquel aceite para comer y aquel vino para beber.
 Los Caspios, acabando de espirar el difunto, le echaban al fuego, cogían las cenizas de los huesos en un vaso y las bebían después poco a poco en el vino, de manera que las entrañas de los vivos eran los sepulcros de los muertos.
Los Escitas tenían la costumbre de no enterrar a ningún hombre muerto sin enterrar con él otro hombre vivo, y si no había nadie que por propia voluntad quisiera enterrarse con el muerto, compraban un esclavo y le enterraban a la fuerza con el muerto. 
Los Batros curaban al humo todos los cuerpos, como se curan las cecinas en la montaña, durante ese año, en lugar de cecina, echaban un pedazo del cuerpo del muerto en el pote.  
Los Tiberinos criaban unos perros muy feroces, los cuales, acabando el muerto de espirar, le despedazaban y comían; de manera que los estómagos de los perros eran donde los tiberinos enterraban a sus difuntos. 
Los Nasamones enterraban a los cadáveres sentados, cuando observaban que el enfermo iba a morir, lo sentaban en la cama, para que espirara en esa posición y no boca arriba. 
Los Eslavones hacían en las ceremonias funerarias un festín religioso llamado Trizna, tan espléndido como era posible. La misma costumbre tenían en Rusia, donde apenas no se hacía un entierro sin que se sirviera a los asistentes toda clase de licores que tomaban alrededor del cadáver. 
Los hebreos enterraban a sus muertos en sus campos o viñas, y ponían encima una gran losa de piedra labrada. Generalmente los antiguos se enterraron dentro de sus casas, o en medio de sus tierras, así donde había un montículo de tierra y piedras era señal de que alguien estaba enterrado. 
Después de Constantino el grande, se introdujo la costumbre de enterrar a los muertos en las iglesias, que se abandonó por ser una fuente infecciosa y se hicieron los cementerios tal y como los conocemos hoy. 

22 octubre 2017

¿Vox populi, Vox dei?


Leo el libro del padre Martin Sarmiento titulado “ Demostración crítico-apologética del teatro crítico universal que dio a luz el R..P. M. Fr. Benito Gerónimo Feijoo, benedictino, con la cual se hace patente la evidencia, certeza, probabilidad, verosimilitud, elección, exactitud, armonía, propiedad de sus  discursos, noticias, opiniones, conjeturas, autores, citas, expresiones palabras que en los tomos I, II, III, en algunas partes de IV y en la  ilustración apologética, pretendió contradecir el vulgo, con diferentes papelones, por no haber entendido hasta ahora  la conexión y obvia significación de las voces”.

Encuentro el siguiente texto: “No ha habido hasta ahora facineroso alguno, que no solicitase patrocinio a su maldad. Los romanos sabían por experiencia hasta donde se extendía el tiránico dominio de la plebe desenfrenada, y nunca los malhechores se creían más seguramente indultados, que cuando el Pueblo los tomaba en su patrocinio. Esto, que en la República Romana sucedía con la maldad, sucede en la República de las Letras con la mentira. El mayor patrocinio  que logra el error, o el embuste dimana de la poca, o  ninguna reflexión con que los particulares dan asenso a alguna, proposición vaga , y de esta obsequiosa diferencia de unos a otros , y de cada uno a la multitud,  se originó aquella tan vulgarizada, como, falaz máxima : Vox Populi , vox Dei.” Y no puedo dejar de pensar en los  nacionalistas , sean catalanes o españoles, ni en los periodistas, sean nacionalistas o no, y en cuanto se beneficiarían de leer el  “Teatro crítico universal" del P. Gerónimo Feijoo, sobre todo si hacen un esfuerzo para entenderlo.

19 octubre 2017

Atentas a esto en el día del cáncer de mama.

CRIBAJE (SCREENING) CON MAMOGRAFÍA PARA EL CÁNCER DE MAMA
Gøtzsche PC, Nielsen M

Puedes ver el estudio completo en:





RESUMEN EN TÉRMINOS SENCILLOS
El cribaje (screening) utiliza una prueba para examinar a las personas que no tienen síntomas de una enfermedad particular, para identificar a las personas que quizá tengan esa enfermedad y para permitir que la misma sea tratada en un estadio inicial, cuando hay más probabilidades de curación. La mamografía utiliza radiografías para intentar descubrir los cánceres de mama tempranamente, antes de percibir un nódulo. Muchos países introdujeron el cribaje (screening) con mamografía para las mujeres con edades entre 50 y 69 años. La revisión incluye siete ensayos que reclutaron medio millón de mujeres. La revisión encontró que el cribaje (screening) con mamografía para el cáncer de mama probablemente reduce la mortalidad por cáncer de mama, pero la magnitud del efecto es incierta y el cribaje (screening) también dará lugar a que se les diagnostique cáncer a algunas mujeres, incluso si el mismo no provoca muerte o enfermedad. Actualmente no es posible determinar cuáles son estas mujeres, por lo que es probable que se les realice remoción de las mamas y de los tumores, y que reciban radioterapia innecesariamente. Basado en todos los ensayos, la reducción de la mortalidad por cáncer de mama es del 20%, pero debido a que el efecto es menor en los ensayos de calidad más alta, un cálculo más razonable es una reducción del 15% en el riesgo relativo. Basado en el nivel de riesgo de las mujeres en estos ensayos, la reducción del riesgo absoluto fue del 0,05%. El cribaje (screening) también provoca sobrediagnóstico y sobretratamiento, con un aumento del 30% en la estimación o un aumento del 0,5% en el riesgo absoluto. Lo anterior significa que por cada 2000 mujeres a las que se les recomienda realizarse el cribaje (screening) durante diez años, en una se prolongará su vida. Además, diez mujeres sanas, que no se hubieran diagnosticado si no se les hubiera realizado el cribaje (screening), se diagnosticarán como pacientes con cáncer de mama y recibirán tratamiento innecesariamente. Por lo tanto, no está claro si el cribaje (screening) presenta más beneficios que daños.
Esta revisión debería citarse como: Gøtzsche PC, Nielsen M. Cribaje (screening) con mamografía para el cáncer de mama (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus, 2008 Número 4. Oxford: Update Software Ltd. Disponible en: http://www.update-software.com. (Traducida de The Cochrane Library, 2008 Issue 3. Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd.)

08 octubre 2017

De lobos y pastores.

Según cuenta Plutarco, mucho antes de que Solón ( 638 adc-558 adc) dictara leyes a los griegos, ya éstos tenían declarada la guerra a los lobos. Grecia era un país más adecuado para la pastura que para el cultivo por lo que abundaban los que se dedicaban al pastoreo y a la ganadería, siendo el lobo enemigo mortal de su negocio. Solón estableció que al que presentase un lobo muerto se le dieran cinco dracmas y un dracma al que presentase un lobezno. Cinco dracmas equivalían al valor de un buey y un dracma al de una oveja; así que un buey valía cinco ovejas.
Desde tiempo inmemorial, siendo la montaña leonesa más propia para el ganado que para el cultivo, también se tenía declarada la guerra al lobo y a falta de una ordenanza como la de Solón, era costumbre que quien matara un lobo, lo colocara a lomos de una caballería y recorriera los pueblos para que los ganaderos le recompensasen con lo que estimasen oportuno en función de los posibles daños evitados, calculando la ferocidad por el tamaño de la alimaña.
Así estuvieron las cosas hasta que desde los lejanos centros legislativos se dictaron leyes contrarias a Solón y al derecho consuetudinario impidiendo que el pueblo se tomara la justicia por su mano y dejando impunes los crímenes del lobo; pero cuando algún ganadero pilla al lobo con las fauces en las cabras, no puede olvidar la guerra declarada y, si lo tiene a su alcance, le dispara. Comprueba después los daños hechos al rebaño y, lejos de buscar el elogio de sus vecinos, oculta su hazaña como si de un brutal asesinato se tratara.

Resulta entonces que algunas leyes han evolucionado tanto que se han vuelto del revés, proponiendo a los lobos como pastores de las ovejas y, probablemente, a zorros como guardianes de las gallinas.

07 octubre 2017

¿Locura o culpa?

Proliferarán estos días miles de hipótesis explicativas sobre el por qué de Stephen Paddock, de 64 años, que mató a tiros a 59 personas e hirió a 527. Se hablará de trastorno o perturbación mental, de depresión, de comportamientos extraños, de personalidad enfermiza, de psicopatía o de cualquier otra etiqueta sacada del DSM V. Si damos por buenas estas explicaciones, no tendremos más remedio que sacar a Stephen de la criminalidad para meterlo en la enfermedad y, si fuera así, su comportamiento no sería judicialmente punible sino médicamente tratable o, al menos, biológicamente explicable.
Si son la locura, la demencia o la psicotapía las causas de la aberración comportamental cometida, es claro que Stephen es inocente o no responsable de sus actos, pero la patologización o psicopatologización de su comportamiento, lejos de “humanizarle” lo que hace es quitarle su “dignidad” como ser humano, al desposeerle de la libertad de actuar como lo hizo. Además, no podemos pedir que responda de sus actos ya que esto solo puede hacerse con personas libres y responsables.

Quizás por eso Stephen se suicidó, porque se vio responsable de sus actos y comprendió que era de tal magnitud la culpa que no le faltaron las fuerzas para preferir la muerte a la cárcel o al sanatorio.

30 septiembre 2017

Un millón de gracias y algunas historias sabrosas de leer.

Ayer cumplí 57 años.  He recibido multitud de felicitaciones. Como agradecimiento  voy a contaros lo que algunos autores clásicos dijeron respecto  a la  cincuentena:   El Emperador Augusto decía que llegados los hombres a  cincuenta años o por propia voluntad habían  de morir, o habría que matarlos a la fuerza. Opinaba que los que han tenido alguna felicidad,  en esta edad llegaban a la cumbre y aquí terminaba; intuía que a partir de esta edad lo que les pasa a los hombres son enfermedades graves, muerte de los hijos, pérdidas de hacienda, inoportunidades de yernos, entierro de amigos, mantenimiento de pleitos, pagar deudas,  suspirar por lo pasado, llorar lo presente, disimular injurias, oír lastimosas noticias  y tener otros infinitos trabajos.
 Cayo Cornelio Tácito, en los “ Anales” cuenta que Pompeyo se encontró  un pueblo bárbaro de los montes Rifeos (Urales) que  tenía la costumbre  de no querer vivir más de cincuenta años y cuando llegaban a esta edad  hacían grandes hogueras y se quemaban vivos en ellas; los hijos, parientes y amigos  hacían una gran fiesta, comiendo las carnes asadas del muerto;  hacían polvo los huesos  y  se los bebían mezclados con vino, haciendo que las  entrañas de los hijos fueran los sepulcros de los padres.  
Plutarco dice en el libro “De Exilio,” que los Tebanos tenían por  ley  que después de llegar  a los cincuenta años de edad, no osase nadie  acudir a médico para curarse  porque  pensaban  que aquella edad no era ya para vivir más, sino para prepararse cada uno a morir.
Cornelia,  madre de los Gracos, decía a sus hijos   que las personas cuerdas,  de cincuenta años arriba habían de ocupar más sus pensamientos en como recibir la muerte  que no en  buscar  recetas  para  alargar la vida.  
Un  sabio de los Garamantes, antiguo pueblo del norte de África, que se enfrentó a Alejandro Magno, le recordaba  a éste las leyes por  las que se regía su pueblo, remarcando una ley que ordenaba  que ninguna mujer  viviera más de cuarenta años  ni ningún hombre más de cincuenta y si  con esa edad  no morían de muerte natural eran sacrificados a los dioses, porque, decía, gran ocasión es  a los hombres viciosos  pensar que han  de vivir muchos años.
Ya un poco más acá Schopenhauer dijo:  “Al paso que la primera mitad de la vida no es  más que una infatigable aspiración hacia la felicidad, la segunda mitad, por el contrario, está dominada por un doloroso sentimiento de temor, porque entonces se acaba por darse cuenta más o menos clara de que toda felicidad no es más que una quimera, y sólo el sufrimiento es real”.

Pero estoy convencido de que Augusto ni tenía razón, ni los Garamantes atinaron, ni los tebanos andaban acertados, ni Cornelia aconsejaba bien a sus hijos, ni los bárbaros de Pompeyo obraron cuerdamente; también erró Shopenhauer, porque ni la primera mitad de la vida la pasamos buscando la felicidad, ni nos vamos  a pasar el resto con sentimientos de temor y, además, hemos  aprendido a no tomármosla demasiado en serio, pues no saldremos vivos de ella. Y siempre deberíamos tener  en cuenta las palabras de Horacio: “Los dioses dejan por prudencia en la oscuridad más tenebrosa los acontecimientos venideros y se ríen del mortal que lleva sus inquietudes más lejos de lo que debe... Sólo quien es dueño de sí mismo, es feliz; sólo es dichoso, quien puede decir cada día: he vivido .Que mañana Júpiter empañe la atmósfera con tristes nubes o nos conceda un día sereno”. HORACIO, Odas, III, 29.

27 septiembre 2017

Otros timos: pseudociencias, ocultismo y Griales.

Las personas tienen derecho a creer en lo que les apetezca, pero también tienen derecho a saber que las pueden estar engañando. Un 15% de la población recurre a curanderos cuando tiene algún problema de salud; entre la cuarta parte y la mitad de los españoles tiene alguna creencia esotérica; las dos principales revistas ocultistas de España venden más de 50.000 ejemplares mensuales, los echadores de cartas y expertos en  artes adivinatorias se anuncian por doquier. La lista de este tipo de datos es muy larga, lo cual es preocupante, por lo menos para aquéllos  a los que una cierta decencia intelectual les impide “creérselo todo” . Y ya, para mejor apoyo   a las pseudociencias, nuestra concejala de cultura, profesora universitaria y descubridora de que el santo Grial está en león, organiza unas  jornadas sobre ocultismo.

Aunque vivimos en la era de la tecnología y la globalización, es evidente que el pensamiento mágico invade los rincones más remotos de nuestra vida: las supersticiones, el deslumbramiento por lo "maravilloso" o lo "sobrenatural", el temor a lo desconocido... son todas dimensiones habituales de la existencia humana, que en nuestro tiempo pueden recubrirse fácilmente con un barniz falsamente científico. En este sentido, recuperar algunas pautas elementales del verdadero pensamiento científico puede ser un camino útil para salvar a nuestra razón del disparate de la magia.
Todas  pseudociencias se basan en el rumor, el testigo aislado o la teoría incomprobable, y nunca en experimentos reproducibles o leyes naturales conocidas. Pero la gente sigue consultando las cartas del tarot, acudiendo a sesiones para hablar con sus muertos y comprando los libros de Charles Berlitz sobre el Triángulo de las Bermudas. ¿Por qué?. La respuesta no es sencilla, porque los factores que se conjugan son muchos y variados. Probablemente el principal es la necesidad del ser humano de escapar a un mundo dudoso, de intentar huir de sus miserias cotidianas; las personas necesitan, como dijo Asimov, unas faldas a las que agarrarse. Y nada mejor que un universo poblado por seres que nos traerán la salvación y una era de prosperidad, adivinos que nos pueden contar el futuro que tanto nos aterra, o montañas mágicas en las que hay siempre tesoros por descubrir. Esto no es nuevo, antes que los extraterrestres existieron los espíritus, y antes las brujas, y antes aún los dioses de la lluvia y del trigo, las sirenas y los minotauros. Sólo que en esta era de tecnología las hadas adoptan nuevos disfraces y vienen en brillantes platillos.
Otro factor de importancia es la adhesión a las pseudociencias como un símbolo de oposición a la ciencia verdadera. Actualmente cualquier avance científico es casi incomprensible para el público medio, que se ve atrapado en un mundo que escapa a su control , y esto genera desconfianza y rechazo. Además aprender ciencia no es fácil, y no abundan los buenos divulgadores; para una persona que no esté versada en geología es mucho más atractivo el mito de la Atlántida que las implicaciones de la Tectónica de Placas. Y no debemos olvidar que el espíritu crítico está completamente ausente en las escuelas y universidades: los conocimientos y teorías se explican como verdades absolutas, sin oportunidad para que el alumno dude; esto acaba convirtiendo a la ciencia en otra religión más a los ojos de muchos creyentes en las pseudociencias.
Unido a esto, nos encontramos con otra creencia que facilita una actitud  grosera ante la ciencia y ante los científicos. Se cree, en amplias capas sociales, que el Barcelona fútbol club  gana el domingo el partido porque Messi es muy inteligente y en cambio se piensa que Einstein formuló la teoría de la relatividad por una simple casualidad.


24 septiembre 2017

Consuelo (si es posible) para los mejicanos y para los afectados por terremotos.

A propósito de los terremotos, se preguntaba Séneca: “¿Dónde podrá creerse seguro nadie, si el mundo mismo se conmueve y sus partes más sólidas se derrumban?,¿cuando la única base inquebrantable y fija que sostiene todo lo demás, fluctúa, perdiendo el suelo su cualidad natural, la estabilidad? ¿Cuándo podrán cesar nuestros temores? ¿Dónde encontraremos refugio?. ¿Adónde huiremos, en nuestro terror, si el peligro brota debajo de nosotros, y los abismos interiores de la tierra nos lo envían?. ¿Qué asilo se ofrecerá a nuestra vista, qué recurso, si es el mundo el que amenaza ruina, si lo que nos protege y sostiene, este suelo sobre que descansan las ciudades, si el centro y fundamento del universo, como han dicho algunos, vacila y se entreabre?. ¿Qué encontrarás, no digo que te ponga en seguro, sino que te consuele, cuando el miedo no tiene donde huir?” .
Nos aconseja: “Si quieres no temer nada, piensa que todo debes temerlo: mira en derredor, y verás qué poco se necesita para destruirnos. Ni la comida, ni la bebida, ni la vigilia, ni el sueño, son saludables, sino en determinada medida. Comprendes que nuestros cuerpos son endebles y frágiles, pudiendo destruirlos ligero esfuerzo. Para que haya peligro de muerte, ¿se necesitará nada menos que terremotos, hundimientos del suelo y repentina formación de abismos? En mucho se estima el que teme más que a otra cosa el rayo, los terremotos y agrietamientos del suelo. ¿No será mejor que el que se convenza de lo poco que somos, tema más la pituita? ¿Tan felizmente hemos nacido, nos han dado miembros tan robustos y estatura tan elevada, que no podamos perecer si el mundo no tiembla, si el cielo no lanza el rayo, si la tierra no se abre debajo de nuestros pies? Un mal en la uña, y no digo en la uña entera, la más pequeña escoriación, basta para destruirnos; ¿y temeré yo los temblores de tierra cuando una flema puede ahogarme? ¿Temeré que el mar salga de su lecho; que el flujo, más impetuoso que de ordinario, traiga mayor cantidad de agua a la orilla, cuando se han visto hombres ahogados por una bebida que ha penetrado mal en las fauces? ¡Cuán neciamente temes al mar, si sabes que una gota de agua puede ahogarte!. El mayor consuelo de la muerte consiste en la necesidad misma de morir, y nada nos robustece tanto contra los peligros que nos amenazan por fuera como la idea de los numerosísimos que se albergan en nuestro propio seno. ¿Qué mayor demencia que desfallecer al fragor del trueno, y arrastrarse bajo tierra por temor al rayo? ¿Qué hay más necio que temer la conmoción y caída repentina de las montañas, las irrupciones del mar empujado fuera de sus límites, cuando la muerte está presente en todas partes y por todas ellas amenaza, no habiendo nada tan exiguo que no baste para la destrucción del género humano?”
Y da una visión “positiva” de la muerte en un cataclismo: “Lejos de consternarnos por estos trastornos, lejos de creerlas más terribles que la muerte ordinaria, todo lo contrario, puesto que es necesario salir de la vida y exhalar alguna vez el espíritu, afanémonos por perecer en una gran catástrofe. Necesario es morir en tal o cual paraje, más pronto o más tarde. Aunque esta tierra permanezca firme, aunque nada pierda de sus límites, aunque ningún cataclismo la trastorne, no dejará de estar sobre mí algún día. ¿Qué importa, pues, que la arrojen o que ella se arroje por sí misma? que rasgados por no se qué fuerza poderosa, se abran sus costados y me precipiten en inmensos abismos, ¿qué importa? ¿Es más suave la muerte en la superficie? ¿Puedo quejarme si la naturaleza no quiere que descanse en paraje ignorado, si me sepulta en una parte suya? Egregiamente dice nuestro Virgilio en aquel verso:
Si hay que caer, yo quiero caer del cielo
Nosotros podemos decir lo mismo. Si es necesario caer, caigamos cuando el orbe se quebranta; no porque deban desearse los desastres públicos, sino porque es motivo grande para resignarse a la muerte, ver que la naturaleza misma es mortal.”

23 septiembre 2017

Vecinos y disputas.

Muchas especies animales marcan su territorio de distintas maneras y lo defienden “ a capa y espada” de los otros, porque en ello les va la alimentación, la reproducción y la vida misma. Esto supone que la vecindad no está exenta de conflictos. Dos osos pelean en la orilla del río reivindicando para sí aquella parte. El derrotado tendrá que retirarse e ir en busca de un nuevo territorio. También en los humanos se da este comportamiento y son habituales las marcas del territorio a través de fronteras que se defienden con peleas físicas (guerras) y con todo tipo de medidas disuasorias (vallas, aduanas, muros, policía…). Hasta aquí se comprueba una gran similitud entre los comportamientos de los animales territoriales y los humanos. Las diferencias entre las diferentes maneras de defender el territorio entre animales y humanos vienen definidas por los sentimientos expresados a través del lenguaje que predisponen a los miembros de un grupo contra los  grupos vecinos, de tal manera que los sentimientos de odio no se dan entre los pueblos alejados en el espacio sino solamente entre los que están próximos.

Como muestra, mirad el epitafio que los portugueses pusieron en la tumba de un obispo castellano, pueblos colindantes y con diversas disputas fronterizas a lo largo de la historia. Dice así: “Aquí yace un Obispo Castellano, que se naturalizó portugués, para poder morir en gracia de Dios”.

21 septiembre 2017

Olvidos y Alzheimer.

Conocí a una paisana que jamás se preocupó  por ninguna pérdida de  animal o cosa de su propiedad, porque siempre tenía a mano un libro con las  oraciones a san Antonio y ante una ausencia o un olvido,  echaba una oración al Santo y en breve tiempo aparecía; ni siquiera tenía que ser suyo lo desaparecido;  los vecinos  que  necesitan  cualquier favor del santo, recurrían a esta mujer,  que agarraba  el libro como si de un oráculo se tratara, y lo ausente se hacía presente, en un periodo de tiempo más o menos razonable.
Un día echó en falta el dedal que se ponía en el dedo corazón para empujar mejor la aguja  mientras cosía y fue  a poner en marcha  el rito habitual, pero no encontró el libro de las oraciones  a San Antonio, necesario para pedir al Santo que  apareciera.

A partir de ese momento comenzó el declive: perdía cosas que no volvía  a encontrar, olvidaba datos, caras, nombres, fechas y hasta maneras de hacer pero no había posibilidad de recuperarlas. A tanto llegó el deterioro que sus familiares, a los que ya no recordaba, la llevaron al médico y éste dudó entre  un diagnóstico de demencia senil o  Alzheimer y recomendó un cóctel  a base de inhibidores de la colinesterasa  con neurolépticos, pero, en realidad, lo que más  necesitaba  era su libro de oraciones de san Antonio (de Padua).

19 septiembre 2017

¡Cuidado con lo que ves! (terminarás haciéndolo)

Tespis, dramaturgo griego ( en la actualidad sería  un  gran guionista), ganador del primer concurso de tragedias durante las “Dionisias” de Atenas, celebradas entre el 536 adc y el 533 adc (similar a los “Oscars”). Introdujo varias innovaciones en el modo de representar las tragedias clásicas, dándoles un formato teatral, permitiendo el diálogo y el enfrentamiento entre las partes y la caracterización de los personajes a través de las máscaras. Estas novedades atrajeron al público en general, aumentando significativamente lo que hoy llamamos “share” o “cuota de pantalla”.

Solón, amigo de ver, oír y aprender (aunque ya fuera viejo), asistió a uno de los dramas que representó Tespis y cuando acabó el espectáculo se acercó para saludarle y para preguntarle por qué no se avergonzaba de haber acumulado tanta mentira en aquella obra; a lo que respondió Tespis que no había nada de malo en que se dijesen mentiras por y para el entretenimiento del público. Muy enfadado, solón repuso que “aplaudiendo y dando aprecio a estos entretenimientos, pronto nos hallaremos con ellos en los negocios y contratos”. No erró en su predicción y lo que hoy vemos en series, películas y otras simulaciones, pronto aparece en la vida real; primero se modela en la pantalla y luego se ejecuta en las actuaciones cotidianas y viceversa.

16 septiembre 2017

¿Loco con todos o cuerdo a solas?

Cada cual puede hacer de su capa un sayo o unas sandalias de sus zapatos; los ciudadanos, sean inmigrantes o no, tienen derecho a optar por el estilo de vida que les venga en gana siempre y cuando esas ganas no atenten contra la normativa legal vigente, pero hay una estrategia, muy bien conocida por Alcibiades, que ayudaría a la integración de cualquier individuo en la sociedad en la que se halle.
Alcibiades (450adc-404adc) entre las muchas habilidades que tenía, era capaz de asemejarse e identificarse en sus afectos con toda especie de instituciones, siendo más rápido que un camaleón en cambiar sus costumbres. Si estaba en Esparta, de austeras costumbres, realizaba los ejercicios del gimnasio, sobrio y severo; en su estancia en Jonia, de relajados hábitos, fue voluptuoso, jovial y sosegado; en Tracia, imitando sus rutinas, ejerció de bebedor y buen jinete; y al lado del sátrapa Tisafernes simulando sus prácticas, excedió en lujo y opulencia a la pompa de los persas. Dice Plutarco que mostró estos comportamientos, no porque le fuera tan fácil como parece pasar de un método de vida a otro y admitir toda suerte de cambios, sino porque, conociendo que si usaba de su inclinación natural desagradaría a aquellos con quienes tenía que vivir, continuamente se acomodaba y amoldaba a la forma y manera que éstos preferían.

Así pues, más vale ser loco con todos que cuerdo a solas, que si todos lo son, con ninguno perderá y si es sola la cordura, será tenida por locura (B.Gracián).

15 septiembre 2017

¿Dónde está la eficacia de las leyes?

Los tebanos querían saber porque eran eficaces los espartanos con sus leyes y enviaron a un observador. Al cabo de un tiempo regresó   trayendo consigo: la horca con la que ahorcaban a los ladrones, el cuchillo con el que degollaban a los traidores, la mordaza con la que atormentaban a los charlatanes, el látigo con el que castigaban a los vagabundos, los grillos con los que detenían a los sediciosos y las esposas con las que ataban a los jugadores. No les llevó las leyes sino los instrumentos con los que las hacían cumplir.
Cuando las normas, que son reflejo de las necesidades de las clases dominantes, no se cumplen, otro tipo de consecuencias se aplican hoy.

Para conseguir, por ejemplo, silencio en clase, obediencia en la familia, conformidad con el estado, orden en las cárceles, no agresión a las mujeres, cuidado por el medio ambiente o respeto a la propiedad ajena, y/o la no realización de referendums, existen normas, órdenes, decretos e instrucciones a patadas. La dificultad no está tanto en la normativa vigente, sino en qué se hace para su cumplimiento y sólo la anticipación de consecuencias hará a las leyes eficaces, pero en vez de basarse en el castigo por incumplirlas, deberían anticiparse consecuencias positivas por seguirlas.

14 septiembre 2017

Otra forma de enseñar.

Un historiador clásico dice que había en Atenas un famoso profesor de música, tal vez seguidor de las teorías Pitagóricas, que  relacionaban y armonizaban la música con las matemáticas. Este maestro enseñaba los diferentes estilos de hacer música que se conocían en aquel tiempo, desde el dorio hasta el eolio. Tenía un modo muy peculiar de mostrárselo a sus alumnos. Lejos de utilizar el modelado, el moldeamiento, el refuerzo, la práctica positiva, la zona de desarrollo próximo o el aprendizaje significativo, lo que hacía era juntar cuidadosamente las voces mas desentonadas, ásperas, cerriles, toscas y hasta roncas y afónicas de cuántos conocía y se las mostraba en concierto a sus pupilos. Les hacía observar minuciosamente el alarido desapacible de unas, el taladrante sonido de otras, el insoportable desentono de las más y los inaguantables y ultrajantes botes, saltos, discontinuidades, chirridos y aullidos de todas.

Se volvía después a sus discípulos y les decía cariñosa y apaciblemente: “haced todo lo contrario de lo que hacen éstos y cantareis divinamente”. Es otra forma de enseñar, basada, no en mostrar al alumno lo que tiene que hacer, sino aquello que nunca debe hacer. La dificultad estriba en que los errores tienen muchos caminos y el acierto, probablemente, sólo tenga uno o unos pocos.

13 septiembre 2017

Julio César y las mascotas.

Cuenta Plutarco que paseaba César por  Roma y se encontró unos forasteros ricos que llevaban en brazos a perros y a monos. Asombrado ante tal comportamiento, les preguntó que si en su país las mujeres no parían niños, ya que le parecía  que la inclinación natural de los humanos se encamina al amor y al afecto familiar. Sin salir de su asombro, constató que muchos hombres y mujeres, debiendo la ternura y el cariño sólo a los de su especie, sin saber por qué y sin motivos aparentes, los trasladaban a las bestias.
Censuró estas relaciones, considerándolas un espectáculo indigno que hacía caer en el olvido las cosas bellas y útiles.
Si César se paseara hoy por cualquiera de nuestras ciudades y viera a los perros vestidos con traje de lana o tergal, a los gatos saliendo atusados de las peluquerías en brazos de sus dueños o el culto y trato dado a los numerosos animales que tienen los habitantes de la urbe, su indignación aumentaría;  sobre todo si descubriera, además, que esas sublimes relaciones que se mantienen con los brutos, se niegan sistemáticamente a crías humanas: alrededor de la mitad la infancia del planeta carece de los bienes y servicios básicos. Millones de niños y niñas están desnutridos, sin agua, ni acceso a los servicios básicos de salud y educación;  mientras que las mascotas disfrutan, no ya de alimentos enriquecidos con vitaminas y minerales, sino de clínicas de cirugía estética y hasta hoteles de lujo para pasar sus vacaciones.

11 septiembre 2017

El otoño, la mejor época del año.

Por mucho empeño que pongan algunos poetas en utilizar el transcurrir de las estaciones como metáfora de la vida, diciendo que la primavera es la puericia, el verano la juventud, el otoño la edad madura y el invierno la vejez; no deja de ser el otoño una época de brote; así, “retoño” o “retoñar” se oponen a esa falsa imagen del otoño como época de decadencia, melancolía y tristeza.
Por más que se intente asociar el otoño a la añoranza, a la decrepitud, al declive o a la caducidad, siempre será un tiempo de abundancia, de lluvias, de tormentas y de ocupaciones agrícolas gratificantes, relacionadas con la recogida de los frutos.
Muchos individuos, siguiendo a los poetas melancólicos que ven la caída de las hojas, la escasez de la luz solar y la llegada del frío como símbolos del fin del periodo de la existencia, deciden sufrir en sus carnes estados depresivos y angustiosos, para que los “expertos” diagnostiquen el “trastorno afectivo estacional” (SAD) del que han identificado dos patrones estacionales : un tipo de aparición otoñal, también llamado "depresión invernal", en el que los principales episodios depresivos comienzan en el otoño y primeros meses del invierno y desaparecen durante los meses de verano, y un tipo de aparición primaveral, también llamado "depresión veraniega", en el que el episodio depresivo grave comienza hacia fines de la primavera y primeros meses del verano. Y es que el mero hecho de inventar un síndrome, hace que inmediatamente aparezcan sujetos dispuestos a padecerlo.


09 septiembre 2017

Las tres "bes": Balor, Boluntad y Buevos.

Dedujo Samuel Butler (1835-1902) que una gallina es sólo la manera que tiene un huevo de hacer más huevos; aplicando ese mismo razonamiento, disculpas para hacer más huevos serían los patos, las perdices, las codornices o cualquiera de las aves que vuelan y/o corren por el mundo, pero no sólo las aves, también los reptiles, los peces, los mosquitos y hasta los humanos no serían otra cosa más  que pretextos de los huevos para fabricar más huevos o de los genes para fabricar más genes . Así pues, todo se convierte en una cuestión de huevos, millones de cuestiones con huevos de por medio. Empédocles aseguró que el mundo no era como una bola sino como un huevo. En el nacimiento de Alejandro una vieja ofreció a su madre un huevo colorado que había puesto una paloma como presagio de que el recién nacido llegaría a emperador. Por huevos se ganan los partidos; se convocan referéndums; se gana a la razón aunque nos cueste uno y nos importe el otro; hasta ellos estamos en ocasiones, nos los tocan, con precaución los pisamos y los echamos para conseguir los más arriesgados objetivos. Todo es una cuestión de huevos. Como decía uno de la Mata de la Bérbula: "para triunfar en la vida hay que  tener las tres bes: balor, boluntad y  buevos"

08 septiembre 2017

Maestros: arder de amor y propagar el incendio.

El próximo lunes se incorporan  a los colegios los  alumnos de   Educación infantil y de Educación primaria de nuestra comunidad autónoma. Desde aquí  quiero recordar la imprescindible tarea que  realizan los maestros, para conseguir un desarrollo armónico de  su alumnos. Lo hago con unas palabras de  Gabriel Celaya:

“Hay en todo hombre, me parece, un enorme deseo de inmortalidad, el sueño de desbordar su vida, de durar más que él mismo, la impaciencia de sus límites. Uno sólo trata de perpetuar su raza, otro intenta “pasar a la posteridad” con una obra artística, lo que sin duda no deja de ser una gran ingenuidad, ya que el polvo de las bibliotecas o de los museos no vale mucho más que el de los cementerios. Mucho más que el arte o la literatura, la enseñanza brinda la oportunidad de multiplicar la propia vida. Algunos de los que más profundamente han dejado huella en la humanidad no escribieron nada. Prefirieron depositar su semilla en el alma de sus discípulos atentos. Y de una manera pobre, humilde, el mismo misterio se repite en la escuela más miserable. El verdadero secreto no consiste en brillar como un faro o como un gusano de luz, sino en arder de amor y propagar el incendio”. 

07 septiembre 2017

Ortografía ¿natural o arbitraria?

Mientras que las Universidades españolas usan criterios ortográficos a la hora de corregir los exámenes de la EBAU (Antigua PAU) y, llegado el caso, puede un alumno perder hasta cuatro puntos por faltas, incorrecciones o errores lingüísticos, los estudiantes neozelandeses, en una prueba equivalente (NCEA) pueden utilizar el idioma abreviado de los SMS, porque para ellos lo que importa es que el estudiante demuestre de alguna forma los conocimientos adquiridos aunque no se ajusten a la ortografía tradicional.
Los defensores de tal medida creen que esta decisión lo único que hace es llevar el lenguaje que ya se está usando en otros ambientes a los entornos académicos. Los detractores opinan que la medida empobrecerá el idioma.
En 1758 un personaje de “ Fray Gerundio de Campazas”, escrito por el genial leonés José Francisco de Isla ya decía a este respecto: "El ombre ke kiera escribir coretamente, uya qanto pudiere de escribir akellas letras ke no se egspresan en la pronunciación; porke es desonra de la pluma, ke debe ser buena ija de la lengua, no aprender lo ke la enseña su madre. Cuéntense las uu que se aorran en sólo este período, y por aquí se sacará las que se podían aorrar al cabo del año en libros, instrumentos y cartas; y luego extrañarán que se haya encarecido el papel."
Cuando yo era niño se contaba que, reunidos un francés, un inglés y un español, dieron en quejarse las dificultades ortográficas de sus respectivos idiomas; el francés decía que no había idioma más difícil que el suyo ya que se escribía “Molière” y se pronunciaba “ Moliegg”. Al inglés le pareció aquello cosa sencilla, alegando que en su idioma se decía “sespir” y se escribía “Shakespeare”. El español destacó que mucho más difícil era nuestro idioma ya que se escribía “ diez céntimos” y se leía “perra gorda”.

Así pues, razones ecológicas o razones de uso generalizado o de cualquier otro tipo se pueden esgrimir para ocultar la ignorancia de la ortografía arbitraria.

06 septiembre 2017

Preguntas y respuestas.

Suele ser verdad que pierden sentido las preguntas cuando no duele el alma al formularlas, pero probablemente, las respuestas ante tales cuestiones siguen teniendo valor aún a pesar de no provocar angustia su expresión.
Preguntado Tales de Mileto sobre qué cosa era más difícil, respondió: “El conocerse a sí mismo”. Y también, qué cosa es fácil, dijo: “Dar consejo a otros”. ¿Qué cosa es suavísima?: “Conseguir lo que se desea”. ¿Cómo sufrirá uno más fácilmente los infortunios?: «Viendo a sus enemigos peor tratados de la fortuna». ¿Cómo viviremos mejor y más santamente?: “No cometiendo lo que reprendemos en otros”. ¿Quién es feliz?: “El sano de cuerpo, abundante en riquezas y dotado de entendimiento”
Preguntado Solón por qué no había puesto ley contra los parricidas, respondió: “Porque no espero que los haya”. ¿De qué forma no harán los hombres injusticias?: “Aborreciéndolas los que no las padecen igualmente que los que las padecen”.
Preguntado Quilón en qué se diferencia el sabio del ignorante, respondió: “En las buenas esperanzas”. ¿Qué cosa era dificultosa?, respondió: “Guardar el secreto, emplear bien el ocio y sufrir injurias”.
Preguntado Pitaco sobre qué es lo mejor, respondió: “Ejecutar bien lo que se emprende” .A unos que preguntaban qué cosa fuese muy grata, respondió: “El tiempo”. ¿Qué cosa incógnita? : “Lo venidero”. ¿Qué cosa fiel?: “La tierra”. ¿Qué cosa infiel?: “El mar”.
Preguntado Biante qué cosa es difícil, respondió: “Sufrir constantemente la decadencia del propio estado”. Preguntando qué cosa es dulce a los hombres, respondió: “La esperanza”.
Preguntado Anacarsis de qué forma se haría uno abstemio o aguado, respondió: “Mirando los torpes gestos de los borrachos”. A uno que le preguntó qué naves eran más seguras, le respondió: “Las que están en el puerto” Preguntándole uno si eran más los vivos que los muertos, respondió: “¿En qué clase de esas dos pones los navegantes?”. Preguntado qué cosa era buena y mala en los hombres, respondió: “La lengua”.
Preguntado Sócrates qué cosa es virtud en un joven, respondió: “El que no se exceda en nada”.Preguntado si era mejor casarse o no casarse, respondió: “Cualquiera de las dos cosas que hagas te arrepentirás” Preguntándole Lisias por qué no le convenía la defensa que de él hacía, supuesto que era buena, respondió: “¿Pues no puede haber vestidos y calzares ricos, y a mí no venirme bien?”
Preguntado Aristipo qué era lo que había sacado de la Filosofía, respondió: “El poder conversar con todos sin miedo”.
Así lo cuenta Diogenes Laercio en "Vida de los filósofos ilustres".

02 septiembre 2017

Fiesta en Valverde de Curueño 2017


Nos adelantamos a  los catalanes, que celebran su “Diada” y a los Asturianos, que honran su  “Santina”, y  los de Valverde de Curueño festejamos nuestra fiesta patronal hoy. No son las banderas y enseñas nacionales o nacionalistas las que presiden los actos públicos, sino un pendón rojo, blanco y verde el que se pasea un rato por la única avenida que tenemos. No son las manifestaciones, ni los discursos, ni las reivindicaciones el motivo principal, sino los saludos, las conversaciones y las reuniones familiares.
Ni siquiera nos mueve la religiosidad de antaño, ya que ni los convalecientes piden la intercesión para un milagro; ni la onomástica de la virgen, puesto que la trasladamos del día ocho al día dos, para que los niños puedan disfrutar más tiempo sin estar pendientes del colegio.
Tampoco es necesaria la presencia de la guardia civil en el prado donde suena la orquesta, porque no existen ganas ni riesgo de motín.
En la fiesta nos reunimos los y las del pueblo y cómo viene haciéndose desde tiempo inmemorial, se mata un cordero para la celebración, se pone el ramo a las mozas, se saca a la virgen y al pendón en procesión, se recuerda a los difuntos, tocan los “tamboriteros”, bailan mozos y mozas y corren los niños y niñas entre las parejas danzantes.
Lo más interesante de la fiesta es que, al menos una vez al año, con el aire limpio y el sol claro o sin él, en agradable compañía, nos reunimos, nos saludamos, charlamos, nos interesamos por la vida de los otros, y nos despedimos “hasta el año que viene (si no puede ser antes) por estas fechas”.
Estáis todos invitados.

01 septiembre 2017

El (subjetivo) paso del tiempo.

El tiempo o su paso implica simultaneidad, sucesión, duración, pasado, presente y futuro. A pesar de la supuesta objetividad de su medida a través de los segundos, minutos, horas, días, semanas, meses, años o siglos, el tiempo y su transcurrir son enteramente subjetivos. Cada cual percibe su paso en función de la actividad que realiza, de los estados emocionales en los que se encuentre, de la etapa evolutiva/involutiva en que se halle e, incluso, de le época que le haya tocado vivir. Dependiendo de la situación, el tiempo pasa lentamente o vuela, pero pocas veces está sincronizado con el tiempo convencional contado por el reloj. Einstein dijo que si uno pone la mano sobre una estufa caliente durante un minuto siente que pasó una hora, pero si uno pasa una hora con su novia, cree que sólo ha transcurrido un minuto.

La impresión subjetiva del paso del tiempo se ha utilizado para medir la intensidad del dolor que se produce en las últimas fases del cáncer. A medida que el dolor es más intenso, la percepción del paso del tiempo es más lenta, de tal forma que los minutos se pueden convertir en horas, las horas en días y los días en años. Se da entonces la paradoja de que aquellos que están enfrentándose a una muerte prematura a causa de un cáncer, si los cuidados paliativos no funcionan, tendrán la sensación de haber vivido una eternidad. La objetividad del tiempo sólo existe cuando no ocurre nada. Como dijo Richard Feynman: “el tiempo es lo que pasa cuando no pasa nada más”.

31 agosto 2017

¡¡ Viva la pereza!!

Paul Lafargue (1842-1911), yerno de Carlos Marx, escribió un  libro  titulado “El derecho a la pereza”.
Mantiene el autor que en las sociedades capitalistas, las crisis suceden a los periodos de bonanza como la noche al día, arrastrando consigo el desempleo forzoso, la miseria sin salida y la bancarrota inexorable. Nos recuerda que para los españoles, con criterio envidiable, en quienes el animal primitivo no está atrofiado, el trabajo es la peor de las esclavitudes; comparándonos a los griegos de la época dorada, afirma que no tenían éstos más que desprecio por el trabajo: “solamente a los esclavos les estaba permitido trabajar; el hombre libre no conocía más que los ejercicios corporales y los juegos de la inteligencia.”
Afirma que los economistas no se cansan de repetir a los obreros: «¡Trabajad, trabajad para aumentar la fortuna social!» Sin embargo, un economista, Destut de Tracy , les contesta: «Las naciones pobres son aquellas en que el pueblo vive con comodidad; las naciones ricas son aquellas en que, por lo regular, vive en la estrechez.» Y su discípulo Cherbuliez añade: «Los trabajadores, al cooperar con la acumulación de capitales productivos, contribuyen por sí mismos al acontecimiento que, tarde o temprano, deberá privarles de una parte de sus salarios.»
Demuestra Lafargue que la sobreproducción produce desempleo y miseria en la clase trabajadora y propone una revolución social que conseguirá, a través del uso generalizado de las máquinas, de la reducción de la jornada laboral a tres horas diarias, de la mejora del poder adquisitivo de los trabajadores y de la oposición al interés capitalista por el beneficio económico, un estado de bienestar donde sea posible el sueño de la abundancia y el goce, así como la liberación de la esclavitud del trabajo, para poder consagrar nuestro tiempo a las ciencias, las artes y a la satisfacción de las necesidades humanas elementales: “Cuando no haya más lacayos, ni generales que galardonar, ni prostitutas libres ni casadas que cubrir con encajes, ni cañones que horadar, ni palacios que construir, será preciso imponer, bajo leyes severas, a los obreros y obreras de la pasamanería, del encaje, del hierro, de la construcción... regatas higiénicas y ejercicios coreográficos para la conservación de su salud y el perfeccionamiento de la raza”.

Así pues, algunas de estas ideas cobran plena vigencia en los tiempos que corren y si el gobierno de Mariano las tiene en cuenta, tal vez la crisis, como se ha dicho tantas veces, se convierta en oportunidad, aunque sólo sea por el hecho irrefutable de que, como dijo Einstein: “si quieres resultados diferentes, no hagas siempre lo mismo”. ¡Viva la pereza!

30 agosto 2017

Alimentación y anorexia.

Los humanos somos omnivoros. Normalmente podemos comer todo tipo de alimentos de origen animal y vegetal. Sin embargo unas sociedades encuentran deliciosos los alimentos que otras aborrecen. Nuestro aparato digestivo, en principio, sería capaz de asimilar cualquier tipo de alimento, pero las tradiciones culinarias han hecho que se rechacen unos en favor de otros. Las religiones más importantes han eliminado de sus dietas a ciertos animales por prohibición divina, como es el caso del cerdo en el islamismo y judaismo o el de la vaca en el hinduismo. Sin embargo, en Nueva Guinea, la dieta, los ritos religiosos, las relaciones sociales y las guerras giran en torno a los cerdos.Los norteamericanos ingieren grandes cantidades de carne de vacuno, pero detestan la de caballo. En China, Japón, Corea y otras naciones del Este de Asia, el indice de alérgicos a la leche es muy alto, mientras que los holandeses, daneses, suecos y escandinavos consumen grandes cantidaes de productos lácteos. En los menús europeos y norteamericanos no estan incluidos los insectos, pero hay numerosas poblaciones en el mundo que son insectívoras; así lo demuestra el antropólogo M. Harris.
En esta sociedad occidental postmoderna, la alimentación gira alrededor de las dietas bajas en calorías, en torno al “ culto al cuerpo”, a los cuerpos estilizados, a la delgadez y, por tanto, supone una vuelta al catarismo(S.X). Por razones diferentes a las actuales, llegaron a morirse literalmente de hambre; tenían una dieta a la que llamaban 'suicidio de liberación', con resultados similares a las de muchas anoréxicas. Lo que entonces se llamaba herejía se llama ahora epidemia. Lo que antes liberaba al espíritu de la cárcel del cuerpo, ahora encierra al cuerpo en la prisión de la dieta. Los que en el pasado morían inanes a mayor gloria de dios, lo hacen hoy a mejor infamia de la apariencia.

29 agosto 2017

Educación y demencia.

El bajo nivel educativo y sobre todo el analfabetismo son los factores de riesgo para el desarrollo de las demencias. Hay una elevada frecuencia en la asociación de estos dos fenómenos. Si esto es así, tenemos una gran capacidad para manipularlos.
Las políticas educativas, incluidas las que se deben desarrollar en la población adulta, pueden tener un gran impacto social y sanitario; de la misma manera que existen suficientes argumentos  para recomendar a la población el ejercicio físico, porque es una buena medida para prevenir la aparición de patologías cardíacas, la actividad intelectual mantenida es una excelente forma de prevenir el deterioro cognitivo de cualquier causa.
La educación puede aumentar la “reserva Cerebral” aumentando el número de neuronas o de sus interconexiones, a la vez que proporciona un entrenamiento en habilidades básicas (memoria, lenguaje, etc.) y la adquisición de mejores estrategias complejas (capacidad de razonamiento, etc.) y de un más amplio repertorio de conductas y estrategias compensatorias, todos estos factores llevarían a que un sujeto con mayor “reserva cerebral” podría compensar una mayor pérdida cognitiva, requiriendo mayor "cantidad de enfermedad" para que ésta se manifieste.

28 agosto 2017

No llame. He salido.

En ocasiones no estamos preparados para responder a las demandas que el entorno nos hace o creemos que somos incapaces y entonces o no respondemos o lo hacemos inadecuadamente, de manera que estas experiencias hacen probable que en situaciones similares volvamos a comportarnos como lo hicimos anteriormente, al margen de que ya hayamos aprendido o de que la situación sea diferente o de que estemos preparados para dar la respuesta requerida. Estaríamos ante los efectos residuales (colaterales suele decirse) del comportamiento pasado en el comportamiento más reciente. Un comportamiento adecuado necesita tanto de la existencia de habilidades como de la creencia en que se dispone de la eficacia suficiente para utilizarlas. La eficacia a la hora de comportarse requiere una continua improvisación que permite dominar las circunstancias continuamente cambiantes del entorno, la mayoría de las cuales están constituidas por elementos ambiguos, impredecibles y muchas veces estresantes .

Nos sucede a veces como a André Marie Ampère cuando, al salir de su laboratorio, colgó un cartel en la puerta advirtiendo: "No llame, he salido", y al volver, después de leer el letrero que él mismo había puesto, se alejó de su laboratorio ante el anuncio que declaraba su ausencia. ¿Cuántas veces colocamos el cartel de “no puedo”, “ no sé”, “es imposible”….. y se nos olvida quitarlo?

27 agosto 2017

Qué aprender y qué enseñar.

Un esclavo de las islas Baleares valía entre los romanos lo que cinco de Cartago porque, desde muy pequeños, sus madres no les daban la comida a la boca, sino que se la dejaban en lugares altos, de forma que alcanzaban a verla con los ojos, pero tenían que ingeniárselas para cogerla con las manos; entonces comenzaban a usar la honda para acercar la comida y, posteriormente, eran tan certeros con sus enemigos, como lo fueron anteriormente con la comida. En otros lugares, llevaban a los niños que nacían en las ciudades a vivir en las aldeas, para que acostumbrasen sus cuerpos a los trabajos y no viesen los placeres hasta que tuvieran 25 años, ya que habían comprobado que es más fácil que un labrador aprenda los vicios de la ciudad que uno de la ciudad se aficione a los trabajos de la aldea. Otros no dejaban a los hijos dormir en la cama y sentarse a comer en la mesa sino que dormían en el suelo y comían con las manos hasta que no se casaban porque, decían, el descanso no es para los mozos sino para los viejos. Las mujeres inglesas, en tiempos de Julio César, bañaban a sus hijos en las aguas heladas de los ríos con el fin de hacer sus cuerpos duros y prepararlos para sufrir todo tipo de trabajos. Viriato hizo que sus seguidores calzaran siempre zapatos de plomo; así cuando tenían que huir se los quitaban y sus piernas eran tan ligeras que corrían como ciervos.

Sin entrar a valorar si estas prácticas eran o no correctas, sí parece que tenían claro qué querían conseguir y cómo hacerlo. ¿Existe la misma claridad en los objetivos y en los métodos con la infancia y la adolescencia de hoy?

26 agosto 2017

Eufemismos.

El lenguaje no solo describe la realidad ( si es que existe una realidad objetiva al margen de la de cada uno de los individuos) sino que, además, la crea o la enmascara o la oculta o engaña o miente sobre ella.
Las triquiñuelas más usadas para estas funciones son los eufemismos, con los que maquillamos, disimulamos y cambiamos la apariencia de una cruda realidad, cuya esencia es dura y hasta insultante. Pero la dulcificación del lenguaje no puede, por mucho que lo intente, cambiar la situación que describe. Así, llamamos “funcionario de prisiones” a un carcelero, o “interno” a un preso; denominamos “conflicto” a la guerra y “efectos colaterales” a muertes inocentes; apodamos a la muerte como “ neutralización” y “persuasión” a la tortura; cambiamos a los gitanos por “minorías étnicas”, a los negros por “de color”, a los ciegos por “ invidentes” y a los vendedores por “ agentes comerciales”; designamos la agresión física a la mujer como “violencia de género”, a la miseria de un contrato como “plan de empleo”, a la incertidumbre de una enfermedad como “pronóstico reservado” y a la locura como “trastorno”; calificamos al aborto como “interrupción del embarazo”, al feto como “nasciturus”, a un secreto como “material clasificado” y a los basureros como “centros de tratamiento de residuos”.
Y para finalizar con estos ejemplos de camuflaje, nuestro intercolutor telefónico ya no cuelga el aparato, sino que “pasa a desalojar la línea”
Ningún aspecto de la vida del que hablemos se libra de la capa de crema que disimula sus forúnculos. Sería conveniente, en algunas ocasiones, explicar a qué nos referimos, tal y como lo hizo Cervantes en los últimos momentos del Quijote: “ y entregó su alma a Dios; quiero decir que se murió”.

25 agosto 2017

¿Tenemos la vida en nuestras manos?

Muchas veces está nuestra vida en manos de otros. En las del cirujano que realiza una  operación  quirúrgica; en las del conductor que circula de frente, al lado o adelantando; en las del maquinista de los trenes de alta, media o baja velocidad; incluso puede estar en manos del ganadero que engorda las vacas con Clembuterol o en las del agricultor que rocía con pesticidas los frutos; también puede tenerla en sus manos ese desconocido al que le caemos mal y que tiene sus facultades mentales perturbadas o en las del policía iracundo con pistola al cinto y, cómo no, la vida puede estar en las manos de un fundamentalista a bordo de cualquier vehículo; o en las del carnicero y el pescadero que no mantienen las debidas medidas higiénicas; o en las de un viento huracanado que arranca una cornisa; o en las del humo del tabaco del vecino que rompe los códigos genéticos de las células.
Muchísimos años estuvieron los romanos sin barberos, sin necesidad de arreglarse pelos y barbas. Cuando Publio Ticino los trajo desde Sicilia, discutieron arduamente sobre si debían admitirlos o no, porque hubo quien consideró una temeridad fiar la vida a la navaja de un barbero.
Hubo un romano que jamás dejó que sus barbas fueran arregladas por un barbero; sus hijas pequeñas se la arreglaban; cuando crecieron, él mismo se las quemaba con brasas porque ya no se fiaba ni siquiera de ellas. Preguntado por qué no se fiaba de los barberos, respondió: “porque estoy seguro que le darán al barbero más porque me quite la vida, que lo que le daré yo porque me arregle la barba”.

¿ Cuantas “navajas” de los más diversos barberos pasan cada día por nuestras gargantas?. Mejor ni pensarlo.

24 agosto 2017

Díficil, dura y larga.

Una subida al Everest es larga, dura y difícil, como puede serlo una al pico Bodón. Larga, dura y difícil es una travesía por el desierto de Sahara o del Kalahari; o la aventura a través de un océano embravecido; o la lucha contra una enfermedad desconocida para la que la medicina solamente tiene cuidados paliativos; o un grado  de cuatro años, reglamentado por el Espacio Europeo de Educación Superior; o la guerra de Irak; o una huelga indefinida en la que miles de obreros ven peligrar su puesto de trabajo;  o una jornada laboral antes de que las organizaciones sindicales consiguieran su regulación; o la lectura del “Ulises” de J. Joyce;  o una campaña electoral en la que las encuestas den un empate técnico;  o la subida al Tourmalet en la etapa reina del tour de Francia o a los lagos de Covadonga en la vuelta ciclista a España; o la noche para una trabajadora del sexo en Tailandia o en la Casa de Campo madrileña; o la pista de aterrizaje para los aviones que el consorcio europeo construye en Toulouse; o una posguerra civil;  o la vida de un burro de carga hace años en la comarca de las Arrimadas; o la vida de los elefantes que se enfrentan al cambio climático; o, finalmente, también es dura, larga y difícil la lucha contra el terrorismo del ISIS.

Si las cosas fueran cortas, blandas y fáciles, o pequeñas, flojas y cómodas, quizás la existencia sería monótona y aburrida. Cuando a una mujer le preguntaron que cómo le gustaban las cosas, si largas y delgadas o cortas y gordas, rápidamente contestó que prefería los términos medios, es decir, largas y gordas. Si los asuntos de la vida son largos, duros y difíciles es para entrenarnos a ser generosos, espléndidos, pacientes y perseverantes.

23 agosto 2017

Tiempo de banderas.


No hay pueblo, tribu, país, nación, grupo, club, universidad o banda, que no tenga una bandera, enseña, estandarte, blasón, pendón o insignia que lo represente y lo identifique. Un trozo de tela pinchado en un palo, con colores chillones, ha servido para encabezar a los diferentes ejércitos que iniciaban la lucha y, desde entonces, nos ponemos detrás de alguna con la que nos identificamos, para ir en contra de los que se han puesto detrás de otra diferente a la nuestra.
Una bandera representa a la UE; otra, a España; otra, a la comunidad autónoma; otra, a la provincia; otra, al ayuntamiento; otra, al equipo de futbol; otra la baja el taxista; otras indican la idoneidad o no de la zambullida en el mar; muchas presumen de representar la paz o la libertad;  una negra sugería la presencia de piratas y, en los pueblos de la montaña, un trapo que no llegaba a ser bandera, señalaba al veterinario de la zona que en aquel lugar le esperaban para que inseminara a una vaca en celo.

Así pues, a poco que nos despistemos, veremos cómo algún trozo de tela nos guía (convertido en el estímulo discriminativo o señal) para comportamientos en contra de aquellos que se identifican con una diferente de la nuestra. Parafraseando a Voltaire, “cada jefe de asesinos hace bendecir sus banderas e invoca solemnemente a Dios antes de lanzarse a exterminar a su prójimo”.

22 agosto 2017

Desviar la atención

Alcibíades, orador y estratega ateniense, cambió no ya sólo de postura política sino también de bando en varias ocasiones; pasó de defender Atenas a atacarla con los espartanos y se volvió contra éstos al lado de los persas, retornando luego a favor de los atenienses. Había comprado por un alto precio un perro grande y hermoso al que, en cierta ocasión, le corto su precioso rabo. Se lo reprocharon sus amigos, diciéndole que todos le vituperaban por lo que había hecho, pero él, riéndose, contestó: “eso es lo que yo quiero; que los Atenienses hablen de esto, para que no digan de mí cosas peores”.
Muchos políticos, aprendida la lección, ahora que tanto se discute sobre pactos, posturas y manifestaciones, cortan  la cola a su perro y así, consiguen  que hablemos de ello y no de cuantas cosas hacen que son peores que cortar rabos a los perros.

21 agosto 2017

Ciencia, nacionalismos y sentido del humor.


Si en tiempo de vendimia hasta los perros comen uvas, en tiempo de exaltación nacionalista, hasta la pseudociencia puede ponerse al servicio de sus intereses. Ahora más que nunca  se necesita de   la ciencia neutra y defender la curiosidad, la racionalidad, la cultura, el sentido crítico, el descubrimiento y la constancia. Nuestro país necesita más ciencia, más investigación, más descubrimientos, mayor conocimiento, cultura y actitud científica. Porque si no  puede ocurrir esta ficción:
Científicos vascos excavaron 50 metros bajo tierra y descubrieron pequeños trozos de cobre. Después de estudiar esos trozos por mucho tiempo, llegaron a la conclusión de que los antiguos vascos tenían una red nacional de teléfono hace ya 2500 años.
En Cataluña no les pareció nada del otro mundo. Pidieron a sus propios científicos que excavaran más hondo. A 100 metros bajo tierra encontraron pequeños trozos de cristal que, según ellos, formaban parte del sistema de fibra óptica que tenían los antiguos catalanes hace 3500 años.

Los científicos leoneses no se dejaron impresionar. Excavaron 150 metros bajo tierra y no encontraron nada. Excavaron 250 metros en total y ni por ésas. Entonces llegaron a la conclusión que los antiguos leoneses, hace más de 5000 años, ya tenían teléfonos móviles.Y es que, como dijo Maria Mitchell (1818-1889) astrónoma estadounidense: “Los científicos necesitamos especialmente la imaginación. No bastan las matemáticas ni la lógica: necesitamos algo de estética y poesía." ( y sentido del humor).

20 agosto 2017

La locura deseable.

Habla Erasmo de Rotterdam de la locura como un extravío de la razón y distingue dos especies: una indeseable, que origina en los humanos el ardor de la guerra, la insaciable sed de oro, el amor indigno y funesto, el parricidio, el incesto, el sacrilegio o cualquier otra calamidad y otra, deseada en sumo grado por todos, que se caracteriza por un alegre extravío de la razón, que nos libera de cuidados angustiosos y nos perfuma con múltiples voluptuosidades. Ésta ya la deseaba  Cicerón como un magno beneficio de los dioses que ayudaba a perder la conciencia de tantos males; o se lamentaba de haber salido de este tipo de locura aquel vecino de Argos que, cuando había estado loco, iba todos los días al teatro a reírse, a aplaudir y a divertirse con admirables tragedias que, sin embargo, no se representaban. Al mismo tiempo era correcto en su vida: agradable con sus amigos, complaciente con su mujer, indulgente con sus criados y no se enfadaba por nada. A fuerza de medicamentos, su familia y sus amigos hicieron que volviera a sus cabales y, ya cuerdo, les dijo que le habían matado, arrebatándole aquel placer y extirpando el gratísimo error de su mente.

Probablemente las contingencias conducen al que quiere y arrastran al que no quiere por uno u otro camino y la razón consistirá, como decía Skinner, en un análisis de las contingencias representadas por la locura y del uso que de ellas se puede hacer.

19 agosto 2017

Sociedad y riesgo "0"

El riesgo es una experiencia real en la sociedad contemporánea. Por un lado, tenemos la posibilidad de que se produzcan daños que afecten a buena parte de la humanidad. Son daños que, bien como catástrofes repentinas (accidentes nucleares, por ejemplo) o bien como catástrofes larvadas (la destrucción de la capa de ozono), están asociados a la universalización de la tecnología, a la globalización mal entendida y a sus consecuencias negativas. El efecto invernadero, las catástrofes nucleares o los derramamientos de petróleo no respetan fronteras entre países, entre ricos y pobres o entre padres e hijos. Por otro lado la posibilidad de morir en un atentado, en un accidente laboral o de tráfico, en un traspiés casero o atragantados comiendo pescado, son episodios, querámoslo o no, casi cotidianos. Así que vivir es un riesgo permanente, solo los muertos están a salvo,  solo ellos tienen riesgo “0”.

18 agosto 2017

Atentados, inseguridad y consuelo.

El clima de inseguridad después de la masacre de ayer, junto a los  rumores constantes de posibles nuevos atentados, producirá un miedo generalizado que inmovilizará a la población y provocará una sensación de no control de sus propias vidas, angustia, indefensión e incertidumbre ante el futuro.
 La relevancia del impacto en la población corresponde al tipo de acontecimiento súbito, masivo y brutal. El proceso de duelo se hará complejo porque sus pérdidas han sido enormes: muerte de familiares o seres cercanos, pérdida de su organización comunitaria, de su estructura familiar y/o de su posición social. Esto provocará la pérdida de control de sus propias vidas. No habrá confianza en el futuro; los acontecimientos perderán predictibilidad; el orden que tenían del mundo se trastocará; su ambiente será hostil e impredecible y, aún más, no habrá un plazo que señale el final de esta situación. La sintomatología que pueden presentar los afectados irá desde llanto, desmayos, debilidad, susto, estado de alerta, pensamientos repetitivos de la masacre, de violencia, trastornos gastrointestinales, dolor de cabeza, trastornos en el ciclo del sueño, falta de apetito, sentimiento de soledad, tristeza y cansancio permanente hasta pensamientos intrusivos.

En momentos como éste, recuerdo el inicio del “Decamerón” de Giovanni Boccaccio,  que dice: “HUMANA cosa es tener compasión de los afligidos, y aunque a todos conviene sentirla, más propio es que la sientan aquellos que ya han tenido menester de consuelo y lo han encontrado en otros”. Y no cabe otra cosa que sentir compasión y consolar a quien  lo necesite.