30 septiembre 2017
Cayo Cornelio Tácito, en
los “ Anales” cuenta que Pompeyo se encontró un pueblo bárbaro de los
montes Rifeos (Urales) que tenía la costumbre de no querer vivir
más de cincuenta años y cuando llegaban a esta edad hacían grandes
hogueras y se quemaban vivos en ellas; los hijos, parientes y amigos
hacían una gran fiesta, comiendo las carnes asadas del muerto; hacían
polvo los huesos y se los bebían mezclados con vino, haciendo que
las entrañas de los hijos fueran los sepulcros de los padres.
Plutarco dice en el libro “De
Exilio,” que los Tebanos tenían por ley que después de llegar
a los cincuenta años de edad, no osase nadie acudir a médico para curarse
porque pensaban que aquella edad no era ya para vivir más,
sino para prepararse cada uno a morir.
Cornelia, madre de los
Gracos, decía a sus hijos que las personas cuerdas, de
cincuenta años arriba habían de ocupar más sus pensamientos en como recibir la
muerte que no en buscar recetas para alargar la
vida.
Un sabio de los Garamantes,
antiguo pueblo del norte de África, que se enfrentó a Alejandro Magno, le
recordaba a éste las leyes por las que se regía su pueblo,
remarcando una ley que ordenaba que ninguna mujer viviera más de
cuarenta años ni ningún hombre más de cincuenta y si con esa
edad no morían de muerte natural eran sacrificados a los dioses, porque,
decía, gran ocasión es a los hombres viciosos pensar que han
de vivir muchos años.
Ya un poco más acá Schopenhauer
dijo: “Al paso que la primera mitad de la vida no es más que una
infatigable aspiración hacia la felicidad, la segunda mitad, por el contrario,
está dominada por un doloroso sentimiento de temor, porque entonces se acaba
por darse cuenta más o menos clara de que toda felicidad no es más que una quimera,
y sólo el sufrimiento es real”.
Pero estoy convencido de que Augusto ni tenía razón, ni los Garamantes atinaron, ni los tebanos andaban acertados, ni
Cornelia aconsejaba bien a sus hijos, ni los bárbaros de Pompeyo obraron
cuerdamente; también erró Shopenhauer, porque ni la primera mitad de la vida la pasamos buscando la felicidad, ni nos vamos a pasar el resto con sentimientos de
temor y, además, hemos aprendido a no tomármosla demasiado en serio, pues no
saldremos vivos de ella. Y siempre deberíamos tener en cuenta las palabras de Horacio: “Los dioses dejan por prudencia en la
oscuridad más tenebrosa los acontecimientos venideros y se ríen del mortal que
lleva sus inquietudes más lejos de lo que debe... Sólo quien es dueño de sí
mismo, es feliz; sólo es dichoso, quien puede decir cada día: he vivido .Que
mañana Júpiter empañe la atmósfera con tristes nubes o nos conceda un día
sereno”. HORACIO, Odas, III, 29.
27 septiembre 2017
Otros timos: pseudociencias, ocultismo y Griales.
Las
personas tienen derecho a creer en lo que les apetezca, pero también tienen
derecho a saber que las pueden estar engañando. Un 15% de la población recurre
a curanderos cuando tiene algún problema de salud; entre la cuarta parte y la
mitad de los españoles tiene alguna creencia esotérica; las dos principales
revistas ocultistas de España venden más de 50.000 ejemplares mensuales, los
echadores de cartas y expertos en artes
adivinatorias se anuncian por doquier. La lista de este tipo de datos es muy
larga, lo cual es preocupante, por lo menos para aquéllos a los que una cierta decencia intelectual les
impide “creérselo todo” . Y ya, para mejor apoyo a las pseudociencias, nuestra concejala de
cultura, profesora universitaria y descubridora de que el santo Grial está en
león, organiza unas jornadas sobre
ocultismo.
Aunque
vivimos en la era de la tecnología y la globalización, es evidente que el pensamiento
mágico invade los rincones más remotos de nuestra vida: las supersticiones, el
deslumbramiento por lo "maravilloso" o lo "sobrenatural",
el temor a lo desconocido... son todas dimensiones habituales de la existencia
humana, que en nuestro tiempo pueden recubrirse fácilmente con un barniz
falsamente científico. En este sentido, recuperar algunas pautas elementales
del verdadero pensamiento científico puede ser un camino útil para salvar a
nuestra razón del disparate de la magia.
Todas pseudociencias se basan en el rumor, el
testigo aislado o la teoría incomprobable, y nunca en experimentos
reproducibles o leyes naturales conocidas. Pero la gente sigue consultando las
cartas del tarot, acudiendo a sesiones para hablar con sus muertos y comprando
los libros de Charles Berlitz sobre el Triángulo de las Bermudas. ¿Por qué?. La
respuesta no es sencilla, porque los factores que se conjugan son muchos y
variados. Probablemente el principal es la necesidad del ser humano de escapar
a un mundo dudoso, de intentar huir de sus miserias cotidianas; las personas
necesitan, como dijo Asimov, unas faldas a las que agarrarse. Y nada mejor que
un universo poblado por seres que nos traerán la salvación y una era de
prosperidad, adivinos que nos pueden contar el futuro que tanto nos aterra, o
montañas mágicas en las que hay siempre tesoros por descubrir. Esto no es
nuevo, antes que los extraterrestres existieron los espíritus, y antes las
brujas, y antes aún los dioses de la lluvia y del trigo, las sirenas y los
minotauros. Sólo que en esta era de tecnología las hadas adoptan nuevos
disfraces y vienen en brillantes platillos.
Otro
factor de importancia es la adhesión a las pseudociencias como un símbolo de
oposición a la ciencia verdadera. Actualmente cualquier avance científico es
casi incomprensible para el público medio, que se ve atrapado en un mundo que
escapa a su control , y esto genera desconfianza y rechazo. Además aprender
ciencia no es fácil, y no abundan los buenos divulgadores; para una persona que
no esté versada en geología es mucho más atractivo el mito de la Atlántida que
las implicaciones de la Tectónica de Placas. Y no debemos olvidar que el
espíritu crítico está completamente ausente en las escuelas y universidades:
los conocimientos y teorías se explican como verdades absolutas, sin
oportunidad para que el alumno dude; esto acaba convirtiendo a la ciencia en
otra religión más a los ojos de muchos creyentes en las pseudociencias.
Unido
a esto, nos encontramos con otra creencia que facilita una actitud grosera ante la ciencia y ante los
científicos. Se cree, en amplias capas sociales, que el Barcelona fútbol
club gana el domingo el partido porque
Messi es muy inteligente y en cambio se piensa que Einstein formuló la teoría
de la relatividad por una simple casualidad.
24 septiembre 2017
Consuelo (si es posible) para los mejicanos y para los afectados por terremotos.

Nos aconseja: “Si
quieres no temer nada, piensa que todo debes temerlo: mira en derredor, y verás
qué poco se necesita para destruirnos. Ni la comida, ni la bebida, ni la
vigilia, ni el sueño, son saludables, sino en determinada medida. Comprendes
que nuestros cuerpos son endebles y frágiles, pudiendo destruirlos ligero esfuerzo.
Para que haya peligro de muerte, ¿se necesitará nada menos que terremotos,
hundimientos del suelo y repentina formación de abismos? En mucho se estima el
que teme más que a otra cosa el rayo, los terremotos y agrietamientos del
suelo. ¿No será mejor que el que se convenza de lo poco que somos, tema más la
pituita? ¿Tan felizmente hemos nacido, nos han dado miembros tan robustos y
estatura tan elevada, que no podamos perecer si el mundo no tiembla, si el
cielo no lanza el rayo, si la tierra no se abre debajo de nuestros pies? Un mal
en la uña, y no digo en la uña entera, la más pequeña escoriación, basta para
destruirnos; ¿y temeré yo los temblores de tierra cuando una flema puede
ahogarme? ¿Temeré que el mar salga de su lecho; que el flujo, más impetuoso que
de ordinario, traiga mayor cantidad de agua a la orilla, cuando se han visto
hombres ahogados por una bebida que ha penetrado mal en las fauces? ¡Cuán
neciamente temes al mar, si sabes que una gota de agua puede ahogarte!. El
mayor consuelo de la muerte consiste en la necesidad misma de morir, y nada nos
robustece tanto contra los peligros que nos amenazan por fuera como la idea de
los numerosísimos que se albergan en nuestro propio seno. ¿Qué mayor demencia
que desfallecer al fragor del trueno, y arrastrarse bajo tierra por temor
al rayo? ¿Qué hay más necio que temer la conmoción y caída repentina de las
montañas, las irrupciones del mar empujado fuera de sus límites, cuando la
muerte está presente en todas partes y por todas ellas amenaza, no habiendo
nada tan exiguo que no baste para la destrucción del género humano?”
Y da una visión “positiva” de la muerte en un cataclismo: “Lejos de consternarnos por estos trastornos, lejos de creerlas más terribles que la muerte ordinaria, todo lo contrario, puesto que es necesario salir de la vida y exhalar alguna vez el espíritu, afanémonos por perecer en una gran catástrofe. Necesario es morir en tal o cual paraje, más pronto o más tarde. Aunque esta tierra permanezca firme, aunque nada pierda de sus límites, aunque ningún cataclismo la trastorne, no dejará de estar sobre mí algún día. ¿Qué importa, pues, que la arrojen o que ella se arroje por sí misma? que rasgados por no se qué fuerza poderosa, se abran sus costados y me precipiten en inmensos abismos, ¿qué importa? ¿Es más suave la muerte en la superficie? ¿Puedo quejarme si la naturaleza no quiere que descanse en paraje ignorado, si me sepulta en una parte suya? Egregiamente dice nuestro Virgilio en aquel verso:
Si hay que caer, yo quiero caer del cielo
Nosotros podemos decir lo mismo. Si es necesario caer, caigamos cuando el orbe se quebranta; no porque deban desearse los desastres públicos, sino porque es motivo grande para resignarse a la muerte, ver que la naturaleza misma es mortal.”
Y da una visión “positiva” de la muerte en un cataclismo: “Lejos de consternarnos por estos trastornos, lejos de creerlas más terribles que la muerte ordinaria, todo lo contrario, puesto que es necesario salir de la vida y exhalar alguna vez el espíritu, afanémonos por perecer en una gran catástrofe. Necesario es morir en tal o cual paraje, más pronto o más tarde. Aunque esta tierra permanezca firme, aunque nada pierda de sus límites, aunque ningún cataclismo la trastorne, no dejará de estar sobre mí algún día. ¿Qué importa, pues, que la arrojen o que ella se arroje por sí misma? que rasgados por no se qué fuerza poderosa, se abran sus costados y me precipiten en inmensos abismos, ¿qué importa? ¿Es más suave la muerte en la superficie? ¿Puedo quejarme si la naturaleza no quiere que descanse en paraje ignorado, si me sepulta en una parte suya? Egregiamente dice nuestro Virgilio en aquel verso:
Si hay que caer, yo quiero caer del cielo
Nosotros podemos decir lo mismo. Si es necesario caer, caigamos cuando el orbe se quebranta; no porque deban desearse los desastres públicos, sino porque es motivo grande para resignarse a la muerte, ver que la naturaleza misma es mortal.”
23 septiembre 2017
Vecinos y disputas.
Como muestra, mirad el epitafio que los portugueses pusieron
en la tumba de un obispo castellano, pueblos colindantes y con diversas
disputas fronterizas a lo largo de la historia. Dice así: “Aquí yace un
Obispo Castellano, que se naturalizó portugués, para poder morir en gracia de
Dios”.
21 septiembre 2017
Olvidos y Alzheimer.
Un día echó en falta el dedal que se ponía en el dedo
corazón para empujar mejor la aguja mientras cosía y fue a poner en marcha el rito habitual, pero
no encontró el libro de las oraciones a San Antonio, necesario para pedir
al Santo que apareciera.
A partir de ese momento comenzó el declive: perdía cosas que
no volvía a encontrar, olvidaba datos, caras, nombres, fechas y hasta
maneras de hacer pero no había posibilidad de recuperarlas. A tanto llegó el deterioro
que sus familiares, a los que ya no recordaba, la llevaron al médico y éste
dudó entre un diagnóstico de demencia senil o Alzheimer y recomendó
un cóctel a base de inhibidores de la colinesterasa con
neurolépticos, pero, en realidad, lo que más necesitaba era su libro de oraciones de san Antonio (de Padua).
19 septiembre 2017
¡Cuidado con lo que ves! (terminarás haciéndolo)
Solón, amigo de ver, oír y aprender (aunque ya fuera viejo),
asistió a uno de los dramas que representó Tespis y cuando acabó el espectáculo
se acercó para saludarle y para preguntarle por qué no se avergonzaba de haber
acumulado tanta mentira en aquella obra; a lo que respondió Tespis que no había
nada de malo en que se dijesen mentiras por y para el entretenimiento del
público. Muy enfadado, solón repuso que “aplaudiendo y dando aprecio a estos
entretenimientos, pronto nos hallaremos con ellos en los negocios y contratos”.
No erró en su predicción y lo que hoy vemos en series, películas y otras
simulaciones, pronto aparece en la vida real; primero se modela en la pantalla
y luego se ejecuta en las actuaciones cotidianas y viceversa.
16 septiembre 2017
¿Loco con todos o cuerdo a solas?
Alcibiades (450adc-404adc) entre las muchas habilidades que
tenía, era capaz de asemejarse e identificarse en sus afectos con toda especie
de instituciones, siendo más rápido que un camaleón en cambiar sus costumbres.
Si estaba en Esparta, de austeras costumbres, realizaba los ejercicios del
gimnasio, sobrio y severo; en su estancia en Jonia, de relajados hábitos, fue
voluptuoso, jovial y sosegado; en Tracia, imitando sus rutinas, ejerció de
bebedor y buen jinete; y al lado del sátrapa Tisafernes simulando sus
prácticas, excedió en lujo y opulencia a la pompa de los persas. Dice Plutarco que
mostró estos comportamientos, no porque le fuera tan fácil como parece pasar de
un método de vida a otro y admitir toda suerte de cambios, sino porque,
conociendo que si usaba de su inclinación natural desagradaría a aquellos con
quienes tenía que vivir, continuamente se acomodaba y amoldaba a la forma y
manera que éstos preferían.
Así pues, más vale ser loco con todos que cuerdo a solas,
que si todos lo son, con ninguno perderá y si es sola la cordura, será tenida
por locura (B.Gracián).
15 septiembre 2017
¿Dónde está la eficacia de las leyes?
Cuando las normas, que son reflejo de las necesidades de las
clases dominantes, no se cumplen, otro tipo de consecuencias se aplican hoy.
Para conseguir, por ejemplo, silencio en clase, obediencia
en la familia, conformidad con el estado, orden en las cárceles, no agresión a
las mujeres, cuidado por el medio ambiente o respeto a la propiedad ajena, y/o la no realización de referendums, existen normas, órdenes, decretos e
instrucciones a patadas. La dificultad no está tanto en la normativa vigente, sino en qué se hace para su cumplimiento y sólo la anticipación de
consecuencias hará a las leyes eficaces, pero en vez de basarse en el castigo
por incumplirlas, deberían anticiparse consecuencias positivas por seguirlas.
14 septiembre 2017
Otra forma de enseñar.

Se volvía después a sus discípulos y les decía cariñosa y
apaciblemente: “haced todo lo contrario de lo que hacen éstos y cantareis
divinamente”. Es otra forma de enseñar, basada, no en mostrar al alumno lo que
tiene que hacer, sino aquello que nunca debe hacer. La dificultad estriba en
que los errores tienen muchos caminos y el acierto, probablemente, sólo tenga
uno o unos pocos.
13 septiembre 2017
Julio César y las mascotas.
Cuenta Plutarco que paseaba César por Roma y se encontró unos forasteros ricos que
llevaban en brazos a perros y a monos. Asombrado ante tal comportamiento, les
preguntó que si en su país las mujeres no parían niños, ya que le parecía que la inclinación natural de los humanos se
encamina al amor y al afecto familiar. Sin salir de su asombro, constató que
muchos hombres y mujeres, debiendo la ternura y el cariño sólo a los de su
especie, sin saber por qué y sin motivos aparentes, los trasladaban a las
bestias.
Censuró estas relaciones, considerándolas un espectáculo
indigno que hacía caer en el olvido las cosas bellas y útiles.
Si César se paseara hoy por cualquiera de nuestras ciudades
y viera a los perros vestidos con traje de lana o tergal, a los gatos saliendo
atusados de las peluquerías en brazos de sus dueños o el culto y trato dado a
los numerosos animales que tienen los habitantes de la urbe, su indignación aumentaría; sobre todo
si descubriera, además, que esas sublimes relaciones que se mantienen con los
brutos, se niegan sistemáticamente a crías humanas: alrededor de la mitad la
infancia del planeta carece de los bienes y servicios básicos. Millones de
niños y niñas están desnutridos, sin agua, ni acceso a los servicios básicos de
salud y educación; mientras que las
mascotas disfrutan, no ya de alimentos enriquecidos con vitaminas y minerales,
sino de clínicas de cirugía estética y hasta hoteles de lujo para pasar sus
vacaciones.
11 septiembre 2017
El otoño, la mejor época del año.
Por más que se intente asociar el otoño a la añoranza, a la
decrepitud, al declive o a la caducidad, siempre será un tiempo de abundancia,
de lluvias, de tormentas y de ocupaciones agrícolas gratificantes, relacionadas
con la recogida de los frutos.
Muchos individuos, siguiendo a los poetas melancólicos
que ven la caída de las hojas, la escasez de la luz solar y la llegada del frío
como símbolos del fin del periodo de la existencia, deciden sufrir en sus
carnes estados depresivos y angustiosos, para que los “expertos” diagnostiquen
el “trastorno afectivo estacional” (SAD) del que han identificado dos patrones
estacionales : un tipo de aparición otoñal, también llamado "depresión
invernal", en el que los principales episodios depresivos comienzan en el otoño
y primeros meses del invierno y desaparecen durante los meses de verano, y un
tipo de aparición primaveral, también llamado "depresión veraniega",
en el que el episodio depresivo grave comienza hacia fines de la primavera y
primeros meses del verano. Y es que el mero hecho de inventar un síndrome, hace
que inmediatamente aparezcan sujetos dispuestos a padecerlo.
09 septiembre 2017
Las tres "bes": Balor, Boluntad y Buevos.
08 septiembre 2017
Maestros: arder de amor y propagar el incendio.
“Hay en todo hombre, me parece, un enorme deseo de inmortalidad, el sueño de desbordar su vida, de durar más que él mismo, la impaciencia de sus límites. Uno sólo trata de perpetuar su raza, otro intenta “pasar a la posteridad” con una obra artística, lo que sin duda no deja de ser una gran ingenuidad, ya que el polvo de las bibliotecas o de los museos no vale mucho más que el de los cementerios. Mucho más que el arte o la literatura, la enseñanza brinda la oportunidad de multiplicar la propia vida. Algunos de los que más profundamente han dejado huella en la humanidad no escribieron nada. Prefirieron depositar su semilla en el alma de sus discípulos atentos. Y de una manera pobre, humilde, el mismo misterio se repite en la escuela más miserable. El verdadero secreto no consiste en brillar como un faro o como un gusano de luz, sino en arder de amor y propagar el incendio”.
07 septiembre 2017
Ortografía ¿natural o arbitraria?

Los defensores de tal medida creen que esta decisión lo
único que hace es llevar el lenguaje que ya se está usando en otros ambientes a
los entornos académicos. Los detractores opinan que la medida empobrecerá el
idioma.
En 1758 un personaje de “ Fray Gerundio de Campazas”,
escrito por el genial leonés José Francisco de Isla ya decía a este respecto: "El ombre ke kiera escribir
coretamente, uya qanto pudiere de escribir akellas letras ke no se egspresan en
la pronunciación; porke es desonra de la pluma, ke debe ser buena ija de la
lengua, no aprender lo ke la enseña su madre. Cuéntense las uu que se aorran en
sólo este período, y por aquí se sacará las que se podían aorrar al cabo del
año en libros, instrumentos y cartas; y luego extrañarán que se haya encarecido
el papel."
Cuando yo era niño se contaba que, reunidos un francés, un
inglés y un español, dieron en quejarse las dificultades ortográficas de sus
respectivos idiomas; el francés decía que no había idioma más difícil que el
suyo ya que se escribía “Molière” y se pronunciaba “ Moliegg”. Al inglés le
pareció aquello cosa sencilla, alegando que en su idioma se decía “sespir” y se
escribía “Shakespeare”. El español destacó que mucho más difícil era nuestro
idioma ya que se escribía “ diez céntimos” y se leía “perra gorda”.
Así pues, razones ecológicas o razones de uso generalizado o
de cualquier otro tipo se pueden esgrimir para ocultar la ignorancia de la
ortografía arbitraria.
06 septiembre 2017
Preguntas y respuestas.
Suele ser verdad que pierden sentido las preguntas cuando no
duele el alma al formularlas, pero probablemente, las respuestas ante tales
cuestiones siguen teniendo valor aún a pesar de no provocar angustia su
expresión.
Preguntado Tales de Mileto sobre qué cosa era más difícil,
respondió: “El conocerse a sí mismo”. Y
también, qué cosa es fácil, dijo: “Dar consejo a
otros”. ¿Qué cosa es suavísima?: “Conseguir
lo que se desea”. ¿Cómo sufrirá uno más fácilmente los
infortunios?: «Viendo a sus enemigos peor tratados
de la fortuna». ¿Cómo viviremos mejor y más santamente?: “No cometiendo lo que reprendemos en otros”. ¿Quién
es feliz?: “El sano de cuerpo, abundante en
riquezas y dotado de entendimiento”
Preguntado Solón por qué no había puesto ley contra los parricidas, respondió: “Porque no espero que los haya”. ¿De qué forma no harán los hombres injusticias?: “Aborreciéndolas los que no las padecen igualmente que los que las padecen”.
Preguntado Solón por qué no había puesto ley contra los parricidas, respondió: “Porque no espero que los haya”. ¿De qué forma no harán los hombres injusticias?: “Aborreciéndolas los que no las padecen igualmente que los que las padecen”.
Preguntado Quilón en qué se diferencia el sabio del
ignorante, respondió: “En las buenas esperanzas”. ¿Qué
cosa era dificultosa?, respondió: “Guardar el
secreto, emplear bien el ocio y sufrir injurias”.
Preguntado Pitaco sobre qué es lo mejor, respondió: “Ejecutar bien lo que se emprende” .A unos que preguntaban qué cosa fuese muy grata, respondió: “El tiempo”. ¿Qué cosa incógnita? : “Lo venidero”. ¿Qué cosa fiel?: “La tierra”. ¿Qué cosa infiel?: “El mar”.
Preguntado Pitaco sobre qué es lo mejor, respondió: “Ejecutar bien lo que se emprende” .A unos que preguntaban qué cosa fuese muy grata, respondió: “El tiempo”. ¿Qué cosa incógnita? : “Lo venidero”. ¿Qué cosa fiel?: “La tierra”. ¿Qué cosa infiel?: “El mar”.
Preguntado Biante qué cosa es difícil, respondió: “Sufrir constantemente la decadencia del propio estado”. Preguntando
qué cosa es dulce a los hombres, respondió: “La
esperanza”.
Preguntado Anacarsis de qué forma se haría uno abstemio o
aguado, respondió: “Mirando los torpes gestos de los
borrachos”. A uno que le preguntó qué naves eran más seguras, le
respondió: “Las que están en el puerto” Preguntándole
uno si eran más los vivos que los muertos, respondió: “¿En
qué clase de esas dos pones los navegantes?”. Preguntado qué cosa era
buena y mala en los hombres, respondió: “La
lengua”.
Preguntado Sócrates qué cosa es virtud en un joven,
respondió: “El que no se exceda en nada”.Preguntado
si era mejor casarse o no casarse, respondió: “Cualquiera
de las dos cosas que hagas te arrepentirás” Preguntándole Lisias por qué
no le convenía la defensa que de él hacía, supuesto que era buena, respondió: “¿Pues no puede haber vestidos y calzares ricos, y a
mí no venirme bien?”
Preguntado Aristipo qué era lo que había sacado de la Filosofía, respondió: “El poder conversar con todos sin miedo”.
Preguntado Aristipo qué era lo que había sacado de la Filosofía, respondió: “El poder conversar con todos sin miedo”.
Así lo cuenta Diogenes Laercio en "Vida de los
filósofos ilustres".
02 septiembre 2017
Fiesta en Valverde de Curueño 2017

Nos adelantamos a los
catalanes, que celebran su “Diada” y a los Asturianos, que honran su “Santina”, y los de Valverde de Curueño festejamos nuestra
fiesta patronal hoy. No son las banderas y enseñas nacionales o nacionalistas
las que presiden los actos públicos, sino un pendón rojo, blanco y verde el que
se pasea un rato por la única avenida que tenemos. No son las manifestaciones,
ni los discursos, ni las reivindicaciones el motivo principal, sino los
saludos, las conversaciones y las reuniones familiares.
Ni siquiera nos mueve la religiosidad de antaño, ya que ni los convalecientes piden la intercesión para un milagro; ni la onomástica de la virgen, puesto que la trasladamos del día ocho al día dos, para que los niños puedan disfrutar más tiempo sin estar pendientes del colegio.
Tampoco es necesaria la presencia de la guardia civil en el prado donde suena la orquesta, porque no existen ganas ni riesgo de motín.
En la fiesta nos reunimos los y las del pueblo y cómo viene haciéndose desde tiempo inmemorial, se mata un cordero para la celebración, se pone el ramo a las mozas, se saca a la virgen y al pendón en procesión, se recuerda a los difuntos, tocan los “tamboriteros”, bailan mozos y mozas y corren los niños y niñas entre las parejas danzantes.
Lo más interesante de la fiesta es que, al menos una vez al año, con el aire limpio y el sol claro o sin él, en agradable compañía, nos reunimos, nos saludamos, charlamos, nos interesamos por la vida de los otros, y nos despedimos “hasta el año que viene (si no puede ser antes) por estas fechas”.
Estáis todos invitados.
Ni siquiera nos mueve la religiosidad de antaño, ya que ni los convalecientes piden la intercesión para un milagro; ni la onomástica de la virgen, puesto que la trasladamos del día ocho al día dos, para que los niños puedan disfrutar más tiempo sin estar pendientes del colegio.
Tampoco es necesaria la presencia de la guardia civil en el prado donde suena la orquesta, porque no existen ganas ni riesgo de motín.
En la fiesta nos reunimos los y las del pueblo y cómo viene haciéndose desde tiempo inmemorial, se mata un cordero para la celebración, se pone el ramo a las mozas, se saca a la virgen y al pendón en procesión, se recuerda a los difuntos, tocan los “tamboriteros”, bailan mozos y mozas y corren los niños y niñas entre las parejas danzantes.
Lo más interesante de la fiesta es que, al menos una vez al año, con el aire limpio y el sol claro o sin él, en agradable compañía, nos reunimos, nos saludamos, charlamos, nos interesamos por la vida de los otros, y nos despedimos “hasta el año que viene (si no puede ser antes) por estas fechas”.
Estáis todos invitados.
01 septiembre 2017
El (subjetivo) paso del tiempo.

La impresión subjetiva del paso del tiempo se ha utilizado
para medir la intensidad del dolor que se produce en las últimas fases del
cáncer. A medida que el dolor es más intenso, la percepción del paso del tiempo
es más lenta, de tal forma que los minutos se pueden convertir en horas, las
horas en días y los días en años. Se da entonces la paradoja de que aquellos
que están enfrentándose a una muerte prematura a causa de un cáncer, si los
cuidados paliativos no funcionan, tendrán la sensación de haber vivido una eternidad.
La objetividad del tiempo sólo existe cuando no ocurre nada. Como dijo Richard
Feynman: “el tiempo es lo que pasa cuando no pasa nada más”.