31 octubre 2010
Juan Tritemio, sobrenombre de Johann von Heidenberg (1462- 1516), monje alemán nacido en Trittenheim, cerca de Tréveris; supuesto fundador de la sociedad secreta Sodalitas Celtica (Cova Céltica, dedicada al estudio de las lenguas, las matemáticas, la astrología y la alquimia) cuenta en su Crónica del año 1508 (y de él lo refieren otros Autores ) que no lejos de Bormacia aparecía muchas noches una gran muchedumbre de gente armada, a pie y a caballo que a manera de compañías de soldados discurrían, marchando de una parte a otra; y a las nueve de la noche daban la vuelta a un monte, de donde solían salir. A poca distancia de él, había un Monasterio de Religiosos, de donde una noche salió un Monje acompañado de otros у armándose con la señal de la Cruz , los conjuró en virtud de la Santísima Trinidad y les preguntó quienes eran. No somos, respondieron ellos, fantasmas, ni compañías de soldados vivos, sino almas de hombres muertos, que en servicio de nuestro Príncipe dimos las vidas, peleando en este puesto: armas y caballos que viviendo nos fueron ocasión e instrumento de culpa; ahora lo son de nuestro tormento. Todo cuanto veis en nosotros, de fuego es, aunque no lo veis; les preguntó el monje si podrían ser socorridos en algo por los vivos. Respondieron que con ayunos, limosnas, oraciones, y penitencias; especialmente con el santo sacrificio de la Misa. Dicho esto; todos juntos a voz en grito repitieron tres veces: Haced oración por nosotros. Al punto se revolvieron en fuego a la vista del Monje y sus compañeros. El monte parecía como si se abrasara y los árboles crujían, como si ardieran.
Os cuento todo esto para que tengáis un dato más del por qué de la celebración del día (o noche) de los difuntos, a los que con vuestras oraciones, limosnas, penitencias y misas podréis sacar del purgatorio. Pero si nada pudiera hacerse por los difuntos, algo estaréis haciendo en favor de la economía de la iglesia. Y ya sabéis que “es la economía" estúpido, como dijo Obama, o" es el déficit", estúpido como dice el thea party.
28 octubre 2010
Desacuerdos.
Un arriero estaba casado con una mujer tan contraria a sus opiniones que no había forma de que se pusiesen de acuerdo en ningún asunto que concerniera a ambos.
Pasaban por un puente, ella montada en la burra y él, delante de los dos tirando del ronzal. El arriero, con buenas intenciones y viendo el peligro que corría la mujer en caso de que la burra se espantara, le dijo: -No se te ocurra cantar. Nada más oír la advertencia, comenzó la mujer a tatarear la jota “Dos cosas tiene Boñar que no las tiene León: El maragato en la torre y en la plaza el negrillón”. Fue tal el susto de la burra que en un falso movimiento la tiró al río; la corriente era tan fuerte que por más que intentó socorrerla no pudo salvarla. Viendo que se había ahogado se puso a buscarla río arriba. Otro arriero que había visto toda la escena le preguntó: -¿Qué coime haces?. –Buscar a mi mujer que se cayó al río y se ahogó- dijo el arriero. –Debéis buscarla río abajo. –No señor, porque mi mujer siempre fue contraria a mis opiniones.
26 octubre 2010
¿Esputa?
En los tiempos en que los médicos iban a casa de los pacientes, no teniendo que acudir a los centros de salud por cualquier tos, catarro, terciana o cuartana, llamó una mujer al Galeno de turno por un constipado; después de tomarle el pulso y realizar los rituales que mandan los cánones médicos, le preguntó: -¿Esputa usted señora?.
Ante pregunta tan directa e indiscreta, la convaleciente exclamó: - ¡Desvergonzado!. Cómo puede ser usted tan inoportuno y entrometido; no ve que estoy casada. ¡Qué diría mi marido si lo supiese!.
Y le largó con cartas destempladas.
24 octubre 2010
Realidad y representación.
En el siglo V a.c. Zeuxis pintó un cuadro que representaba a un muchacho que llevaba un canastillo repleto de frutas, entre las que destacaban las uvas en racimos. Era tal el realismo de la pintura que los pájaros se lanzaban a picar los frutos como si estuviesen en las cepas. Las gentes alababan el prodigioso isomorfismo entre los objetos y su representación, hasta que el pintor cayó en la cuenta de que, si bien era cierto que la fruta estaba tan bien imitada que era capaz de engañar a las aves, no era menos cierto que el muchacho debía estar muy mal pintado, puesto que su imagen no imponía ningún respeto a los pájaros, que se acercaban al cesto sin ningún temor, a pesar de que lo tenía entre las manos.
Curiosamente, este pintor murió de un ataque de risa cuando una anciana le encargó que pintase a la diosa Afrodita, pero que usara como modelo a ella misma.
Curiosamente, este pintor murió de un ataque de risa cuando una anciana le encargó que pintase a la diosa Afrodita, pero que usara como modelo a ella misma.
23 octubre 2010
Analogías vitales.
En lo alto del puerto de Vegarada , que separa Asturias de León, se encontraron, hace muchos años, un marinero asturiano que pasaba a la meseta para vender pescado y un arriero leonés que llevaba harina para los que ahora viven en el Principado. Trabaron animada conversación en la que trataron diversos aspectos de lo humano y lo divino. En un momento de la charla, preguntó el arriero: -¿Dónde murió tu padre?. La respuesta del marinero no se hizo esperar: -En el mar. El arriero interrogó sucesivamente: -¿y tu abuelo, y tu bisabuelo?. –En el mar también. Fue la lacónica respuesta del marinero. Entonces le espetó el arriero:-sabiendo eso, ¿cómo es posible que tengas aún valor para embarcarte?. Alegó el marinero que no tenían, ni sabían otra forma de mantener a la familia. Se produjo un breve silencio, hasta que el marinero reinició el diálogo: -¿Ha muerto tu padre?. Ante la contestación afirmativa, continuó el interrogatorio: -¿Dónde murió?. En la cama, dijo el arriero. -¿Y tu abuelo, donde falleció? volvió a preguntar el marinero. –En la cama también. Aseguró el arriero. –Y cómo es posible que con esos desengaños, todavía tengas valor para acostarte. Sin ni siquiera despedirse, ambos continuaron su camino.
22 octubre 2010
Vacunas y salud.
Parece estar bastante demostrado que las vacunas generan más beneficios que perjuicios en los humanos, aunque, como pasó en la “epidemia” de gripe A del curso pasado haya actuaciones que pueden quedar bajo sospecha ya que la salud, en ocasiones, se convierte en un colosal negocio, donde la seguridad y el bienestar de los pacientes pasa a un segundo, tercer o enésimo orden. El caso es que después del revuelo que se montó sobre la eficacia o no de la vacuna para prevenir la supuesta epidemia, un paisano ya mayor de un pueblo de la montaña me dijo que las vacunas, lejos de ser favorables a la salud, eran muy perjudiciales. Para convencerme me decía que a un niño robusto y pletórico de salud le habían vacunado y a los dos días debieron ingresarle en el hospital y que había estado a punto de morir o de tener graves secuelas. Yo le pregunté cómo había ocurrido todo y él me contestó que se había caído de un árbol de la huerta, que el golpe fue morrocotudo y añadió : - ¡ Para fiarse uno de las bondades de las vacunas!
17 octubre 2010
Prevención de las desgracias.
Diógenes Laercio cuenta que en Atenas había una casa en la que todos nacían locos, y que había otra casa en la que todos nacían bobos; en el transcurrir del tiempo cayó en la cuenta el Senado, que decretó que tales casas no sólo no se habitasen, sino que se derribasen. Herodiano dice que en Roma había una casa, en la cual todos los dueños morían de muerte súbita; los vecinos se lo contaron al emperador Aureliano, y éste la mandó derribar y quemar. Solón prohibió en sus leyes a los atenienses que vendiesen las cosas de los muertos, ordenando que se repartiese todo entre los herederos, diciendo que si el muerto tenía alguna cosa con mala fortuna o desdichada, se quedase en su familia y parentela y no pasase a la república. Después de que murieron Calígula y Nerón, muy infames los dos , ordenó el Senado que todas sus riquezas fuesen quemadas y enterradas, temiéndose que en aquella hacienda tiránica estuviese escondida alguna mala fortuna, por la cual Roma se podría perder. Estas maneras de prevenir las posibles futuras desgracias, son como las de aquel director general de RENFE, que, informado por los técnicos de que en caso de accidente, los viajeros del último vagón serían los que sufrirían más heridas y muertes, mandó que quitaran el último vagón de todos los trenes.
16 octubre 2010
Curso sobre discapacidad mental profunda, Valladolid.
Vamos a traspasar el ecuador del curso sobre discapacidad intelectual severa y como el ambiente que se respira es sumamente grato, agradable y, de vez en cuando, nos echamos unas risas; y cómo, además, se han puesto de moda los cursos de risoterapia, como algo novedoso, os cuento lo que he leído en un libro titulado: “Medicina de las pasiones o las pasiones consideradas con respecto a las enfermedades, las leyes y la religión”, escrito por el francés JBF desguret y traducida por Pedro Felipe Monlau, en el año 1842.
En el capítulo IX trata de las pasiones consideradas como medio de curación en las enfermedades, donde asegura que venenos hay que , en las manos de un hábil facultativo, se convierten diariamente en remedios eficaces. Hablando de la alegría y de la risa hace un repaso por diferentes autores: La alegría, dice Mackensie, es el sostén de la salud y el contraveneno de las enfermedades. La alegría, según Hipócrates, es favorable en todas las dolencias. Galeno asegura haber visto muchísimos enfermos que debieron su curación más bien a su humor jovial que al uso de los medicamentos. Por último, Ambrosio Pareo, Sanetorio , Pechlin, Tissot y otros muchos observadores citan un sinnúmero de curaciones obtenidas por efecto de la alegría , principalmente en las fiebres intermitentes, la ictericia, el escorbuto, las escrófulas y la parálisis.
Muchas vómicas, o abscesos del pulmón, se han abierto en los bronquios y han sido felizmente expelidas a beneficio de la risa. Sabido es que con la lectura de las Cartas de los hombres oscuros, arrojó Erasmo la vómica que le sufocaba, y que su fuerte risa le salvó la vida.
Corinjio, según aseguran, se curó de una terciana rebelde á consecuencia del placer que tuvo en conversar con Meibomio.
Como veis, en este país creemos estar descubriendo cada día las sopas de ajo.
11 octubre 2010
La necedad, princesa del pueblo.
Tengo la atención dividida entre dos pantallas. En primer plano la del ordenador, donde leo con máximo placer “El elogio de la locura” de Erasmo de Rótterdam; en segundo plano, la televisión alaba a la princesa del pueblo. Pondera Erasmo, en este libro tan recomendable, la necedad y confirma la pequeña pantalla el por qué de sus elogios. Mientras Belén Esteban grazna cual cuervo, dice Erasmo: “ La misma Venus no tendría fuerza ni poder sin mi ayuda (la necedad). El mas ignorante es el que posee mayor presunción, mayor jactancia y más elevado concepto de sí mismo; y con todo, encuentran imbéciles de su calaña que los admiren, porque cuanto más tontos son, más admiradores hallan, ya que por ser, como dijimos, la mayoría de los hombres vasallos de la Necedad, lo peor gusta siempre a los más. Por consiguiente, si los imbéciles son los más satisfechos de sí mismos y los más admirados por todos, ¿quien será el necio que prefiera la verdadera sabiduría, que tanto trabajo nos cuesta adquirir, nos vuelve tímidos y vergonzosos, y, por último, encuentra tan pocos apreciadores?”. Hace cuatrocientos noventa y cinco años, quizás intuyendo lo que habría de venir, esto que escribió Erasmo se acomoda como anillo al dedo a esta estulta, necia e ignorante princesa, admirada y querida por un pueblo no menos merecedor de tales adjetivos. Da el autor una posible solución: “no cesarán de ladrar mientras no les echéis algún hueso para taparles la boca”. Y mientras eso llega “salud, aplaudid, vivid y bebed, ilustres partidarios de la necedad”.
09 octubre 2010
Remedio contra el desasosiego.
Durante muchos días buscó el ganadero aquella cabra montaraz que, como rebelde sin causa, se había alejado del rebaño y no volvía al redil ni para dormir. No hubo risco, peña, recoveco, andurrial, cueva, vereda, sebe, matorral, precipicio, reguero o escondrijo que no recorriera para poder dar con alguna pista que le condujera al reencuentro con su preciado animal. Azuzó los perros; berreó cual macho cabrío; tocó una contra otra las latas, con las que administraba la sal, sabiendo que tal sonido funcionaba como estímulo condicionado, provocando la salivación con más intensidad que la campana que Pavlov utilizó con el perro, para demostrar el aprendizaje asociativo o condicionamiento clásico; la llamó por su nombre, variando el tono y la intensidad del sonido; incluso en varios idiomas pronunció su nombre, pero la cabra seguía sin aparecer. Viéndole los vecinos en tal desasosiego, le preguntaron por lo que ocurría y él les comentó que estaba desesperado porque no encontraba la cabra. En vano trataron de quitar importancia a la casi segura pérdida y él, muy seguro de si mismo, concluyó: -os juro que, como no aparezca, la mato.
08 octubre 2010
No la hagas.....
Pasaron los días hasta contarse por semanas; se acumularon éstas permitiendo la cuenta por meses sin que aquel muchacho hiciera o permitiese que le hicieran la cama.
Su habitación estaba razonablemente recogida, pero en la cama, las sábanas, la almohada y el edredón estaban sucios y comenzaban a deshilarse. Sus padres en vano intentaron convencerle de la necesidad del cambio. Cada vez que su madre se acercaba para cambiarla, no consentía que ni siquiera la tocara. Recurrieron los progenitores a un íntimo amigo del joven que, supuestamente, tenía ciertas influencias sobre él, para que le convenciera de la necesidad de mudar la ropa de la cama; también el intento fue inútil.
Preguntado por tan tenaz y extraña oposición a la higiene del catre, dijo el chico:
-Ni haré la cama, ni toleraré que nadie la haga, porque, como dice el refrán: “No la hagas y no la temas”.
07 octubre 2010
Carne y pan.
Todos los años, para concluir las fiestas de Valverde de Curueño, que se celebraban el ocho de septiembre, en honor a la Natividad de Nuestra Señora, el pastor que había arrendado los pastos de los puertos de Sancenas y de Valdestremero entregaba a los vecinos una borrega, que cenaban todos juntos en buen amor y compañía.
Un año, uno de los jóvenes, feliz, indocumentado, orondo y hambriento, encargado de contactar con el dueño del rebaño para recoger la oveja designada al sacrificio, se apostó con el pastor que sería capaz de comerse él solo un carnero entero; si no lo hacía, él pagaría la res y si conseguía su objetivo, correría el gasto a cargo del pastor.
El mozalbete ganó la apuesta y cuando se presentó en la cena, todos los vecinos le preguntaron cómo había podido engullir tanta carne de una sentada, dijo, sin que en sus palabras hubiera un mínimo atisbo de chulería o soberbia: -¡A fuerza de pan!
06 octubre 2010
Amor y Guerra.
Hubo un tiempo en el que las guerras duraban mucho tiempo y las noticias de lo que en ellas ocurría llegaban, a veces, demasiado tarde. Muchos de los soldados españoles que lucharon al lado de Carlos V contra Francisco I en la batalla de Pavía, allá en Italia, se enamoraron ; pero, sin saberlo, las mujeres de aquí se vengaron de tal afrenta, porque si los soldados allí dejaron algunas mujeres preñadas, cuando llegaron aquí, hallaron a sus mujeres paridas. Cuando un sargento, después de la larga campaña, llegó a su casa, sorprendió a su mujer con otro hombre en la cama; lleno de ira, intentó matar al infame que mancillaba su honra y lo habría conseguido si no se hubiera interpuesto la mujer diciendo: -Detente, hombre ¿no ves que vas a matar al padre de tus hijos?.
05 octubre 2010
Lecciones de pastor y alivio de cabritos.
El pasado fin de semana subí a la collada de Ubierzo. Anticipándose al invierno, que pronto cubrirá de nieve todo el pasto, Luís apacienta sus trescientas ovejas berrinchonas y sus cien cabras de confuso linaje a ambos márgenes de la carretera. El viento sopla con brío pero aun el sol tiene fuerza para mitigar el fresco de la tarde, lo que nos lleva a una conversación sobre el tiempo que vendrá, analizando las fuentes oficiales que predicen agua para los días siguientes y las consuetudinarias que auguran buen tiempo al no estar alterado el rebaño, lo que nos lleva a concluir que las probabilidades de los contrarios vaticinios están al cincuenta por ciento. Estábamos en esas cavilaciones cuando llegó un beemeuvedoble, aparcó a la orilla de la carretera y de él se apearon tres señoras, disparando sus cámaras fotográficas al rebaño y al paisaje; se metieron entre los animales y fueron admirando cómo se parecían entre ellos. Una de ellas se acercó a unos cabritos, les acarició y dijo a sus acompañantes:- Mirad, ¡Qué bonito!. ¡Todavía no tienen cuernos!. El pastor, ya un poco cansado de las excesivas confianzas que las señoras se tomaban con su ganadería, le contestó: - Es que aún no están casados.
01 octubre 2010
De vacas y mujeres.
Fue al médico por unas dificultades respiratorias y le aconsejó que se buscase una mujer en la montaña porque el aire frío y seco acabaría con aquel problema. Era joven, trabajador y de buena planta, así que pronto encontró una mujer montañesa con la que se casó, se estableció en el pueblo y logró pronto la estima de sus vecinos. Vivían humildemente de cultivar las tierras con una pareja de vacas. Al año, una de las vacas se desgració y poco después, probablemente por el disgusto, murió también su mujer. Andaba el pobre hombre desconsolado y todos los vecinos le animaban y le ayudaban en la elaboración del duelo. Le decía uno que la pérdida de la mujer era una “putada” pero que él era joven y podía elegir como nueva mujer a cualquiera de sus hijas, otro le ofrecía a su hermana, trabajadora como la que más; otro a su sobrina, aún de buen ver. El viudo, agradecido por la amabilidad, el apoyo y las soluciones que se le ofertaban, no tuvo más remedio que concluir que en aquel pueblo era mucho mejor perder a la mujer que a una vaca, porque nada más perder a su mujer ya le habían ofertado otras cinco y, sin embargo, cuando se le murió la vaca , a ninguno de sus diligentes vecinos se le ocurrió ofrecerle una.