“Felipe IV, por la real cédula de 1623 y luego por
la de 1661, oyendo los consejos de algunas corporaciones y de algunos clérigos,
convencido por los informes de éstos de que la moralidad de la mujer era
imposible (?) y de que las mancebías reglamentadas eran una quimera, abolió la
prostitución en todos los reinos de España.
Muchos creyeron en la eficacia de una tan radical
medida y dieron por muerta la prostitución... Ni las leyes prohibiendo las
mancebías, ni las gentes piadosas creando las casas de Arrepentidas y los
monasterios de Recogidas lograron lo que se proponían; al parecer la
prostitución había muerto porque públicamente se había abolido... ¡Ilusiones
engañosas Livianas como el placer!... que dijo el poeta: como el lodo que forma
el lecho de los estanques, permanecía en el fondo, y bastaba remover un poco
las aguas para que subiera a la superficie y las encenagara.
Desaparecieron las prostitutas de las mancebías,
pero se refugiaron en ciertos lugares (posadas, tabernas, bodegones), y por si
esto no bastaba, convirtieron en mancebía su propia casa. No reconocidas por
las leyes, libres por completo, se convirtieron en la picaresca maja, en la
piadosa beata, en la descarada petrimetra, en la hipócrita devota, en la insinuante
duquesa, en la mística ama de clérigo y abate. Si antes eran esclavas fueron
luego señoras; si antes vivían sujetas a las leyes, después gozaron de una
amplia libertad...
¿Por qué?
Porque el mal no estaba en la prostitución, que
existe desde el principio del mundo y existirá hasta su terminación, si la
sociedad no mejora sus costumbres, si la justicia no castiga con fuerte mano la
seducción y el estupro, y si los gobiernos no ilustran a la mujer y la dan
condiciones de vida que la permitan ganar con honra, y con independencia
absoluta del hombre, el pan de sus familias.
¡Instrucción y moralidad! He aquí las dos fuerzas
que han de ahogar la prostitución en nuestra patria.”
E.
Rodríguez Solís “ Historia de la prostitución en España y América” Tomo II
En la foto: parte izqa. primero Javier, Concga y Jose. Parte derecha: Gabriel (padre), Gabriel (hijo), Nino, Nano, Jose, Bayón y, al fondo, Javier.