EL MIEDO NO TIENE DOND HUIR.
A propósito de los terremotos, cada cierto tiempo tenemos noticia de alguno que devastado alguna zona del mundo, como ahora Birmania. Por si acaso algún día el suelo tiemble bajo nuestros pies, contestemos a lo que se preguntaba Séneca: “¿Dónde podrá creerse seguro nadie, si el mundo mismo se conmueve y sus partes más sólidas se derrumban? ¿cuando la única base inquebrantable y fija que sostiene todo lo demás, fluctúa, perdiendo el suelo su cualidad natural, la estabilidad? ¿Cuándo podrán cesar nuestros temores? ¿Dónde encontraremos refugio? ¿Adónde huiremos, en nuestro terror, si el peligro brota debajo de nosotros, y los abismos interiores de la tierra nos lo envían? ¿Qué asilo se ofrecerá a nuestra vista, qué recurso, si es el mundo el que amenaza ruina, si lo que nos protege y sostiene, este suelo sobre que descansan las ciudades, si el centro y fundamento del universo, como han dicho algunos, vacila y se entreabre?. ¿Qué encontrarás, no digo que te ponga en seguro, sino que te consuele, cuando el miedo no tiene donde huir?”