ANGUSTIA Y FUTURO
Dijo Séneca que “Calamitosus est animus futuri anxius”. Vino
a decir que el espíritu a quien lo venidero preocupa es siempre desdichado o
también que una mente ansiosa por el futuro es desastrosa. Si no somos capaces de estar centrados en el
presente y estamos dando vueltas y
revueltas a lo que aún no ha sucedido,
aparecerán los temores, los deseos, las esperanzas por lo quimérico y nos alejaremos
de la realidad. Angustiados y miedosos surgirán fantasmas que nos obligarán a
cualquier cosa por un poco de certidumbre, siempre imaginada. Esos temores
irracionales, ilógicos e injustificados paralizarán los esfuerzos necesarios para avanzar.
Como dijo Roosvelt : “A lo único que debemos de temer es al
miedo mismo. Ese terror irracional, ilógico e
injustificado que paraliza los esfuerzos necesarios para convertir el
retroceso en avance”.