el cazurro ilustrado

12 enero 2007

De ordenadores y ordeñadoras.



Ponerse delante de un ordenador y usar sistemáticamente el teclado y el ratón tiene, a veces, consecuencias muy negativas, como las trae colocarse delante de las ubres de una vaca para ejercer de ordeñador.
El síndrome de túnel carpiano es una lesión muy común entre la gente que realiza muchos movimientos repetitivos de la mano y la muñeca, como escribir en el teclado del ordenador, sobre todo cuando la muñeca se posiciona mal y no existe el suficiente espacio para que el nervio mediano que se encuentra localizado debajo de la misma, tenga una buena llegada a la mano.
Tirar de las tetas de las hembras vacunas, ovinas y caprinas, desarrolla un patrón característico de artropatía degenerativa como consecuencia del ordeño manual prolongado: artrosis en las articulaciones metacarpofalángica e interfalángica del pulgar y en las interfalángicas distales del segundo al cuarto dedos, donde además se asocia a flexión y desviación radial de la falange distal, a menudo acompañada de una ligera desviación cubital de la falange media.
A pesar de las similitudes patológicas que generan los ordenadores y las ubres, el ordenador nos obliga a usar 102 teclas y las ubres solo cuatro tetas.
Tanto el síndrome del túnel carpiano como la artrosis metacarpofalángica son evitables; vendiendo el ordenador en el primer caso y en el segundo, comprando una ordeñadora. El ordenador es un problema y la ordeñadora una solución.