Género, actividad y poder.
Se transmite la idea de que cualquier tiempo pasado fue peor que el actual para la mujer y aunque en el presente no se haya conseguido aún romper las relaciones desiguales de poder entre hombres y mujeres, se está en la senda, no sólo de conseguirlo sino de lograr que las mujeres pasen de dominadas a dominadoras, en un hito sin precedentes en la historia de la humanidad. Sin embargo, cuenta Herodoto que en el antiguo Egipto “son las mujeres las que venden, compran y negocian públicamente, y los hombres hilan, cosen y tejen. Allí los hombres llevan la carga sobre la cabeza, y las mujeres sobre los hombros. Las mujeres orinan en pie; los hombres se sientan para ello. Para sus necesidades se retiran a sus casas, y salen de ellas comiendo por las calles, dando por razón que lo indecoroso, por necesario que sea, debe hacerse a escondidas, y que puede hacerse a las claras cualquier cosa indiferente".