Carnet, puntos y correcta conducción.

Se basa en el supuesto de que el carnet de conducir es un reforzador ( al igual que los puntos que lo representan) de igual manera que el dinero también lo es (salvo para los que tienen muchísimo). Así, las autoridades de Tráfico deciden la retirada de un reforzador (dinero-a través de multas-) y carnet de conducir (– mediante los puntos-) contingente a una infracción de las normas de tráfico. Este “coste de respuesta” funcionará (probablemente) para reducir las conductas inapropiadas de los conductores; sin embargo, si de verdad quisiéramos aumentar el “buen comportamiento” de la conducción, habría que reforzar contingentemente o incluso al azar a aquellos conductores seguros. Si los agentes de tráfico, además de sancionar al mal conductor, “echaran el alto” a los que van bien y les reforzaran, p.e., con el dinero recaudado de las sanciones, seguro que incrementaríamos la probabilidad del correcto comportamiento al volante.