el cazurro ilustrado

30 enero 2008

Orden de factores y resultados.



Que el orden de los factores no altera el producto en la suma y en la multiplicación es una verdad asumida por casi todos los que saben sumar y multiplicar. Tampoco la colocación de los grafemas en un texto escrito parece alterar la comprensión lectora: “Sgeun un etsduio de una uivenrsdiad ignlsea, no ipmotra el odren en el que las ltears etsan ersciats, la uicna csoa ipormtnate es que la pmrirea y la utlima ltera esten ecsritas en la psiocion cocrrtea. El rsteo peuden estar ttaolmntee mal y aun pordas lerelo sin pobrleams. Etso es pquore no lemeos cada ltera por si msima preo la paalbra es un tdoo.”
En la mayoría de las situaciones de la vida es justo el orden de los factores lo que determina el resultado final. Así, debemos cambiar radicalmente de estrategia si buscamos un “político verdadero” en vez de un “verdadero político”; hay una diferencia sustancial entre “fulano por España” y “España por fulano”, como la hay entre “las piernas de Dolores” y “dolores de las piernas” o entre “me río en el baño” y “me baño en el río”.
El orden de la descripción de las contingencias puede llevar a resultados totalmente opuestos. Recordad a aquel novicio que le preguntó al Padre Prior si podía fumar mientras rezaba y fue severamente reprendido por irreverente y casi sacrílego; otro novicio más avispado le pidió permiso para rezar mientras fumaba; no sólo obtuvo licencia para hacerlo, sino que el prior vio en él madera de Santo.